Cuántos litros de termo hacen falta en tu casa (y por qué la respuesta cambia en Ourense)
La respuesta corta
Para dos personas, 80 litros; para tres, 100; para cuatro, entre 120 y 150. Pero el número de personas es solo el punto de partida: lo que decide de verdad es cuántas duchas coinciden en la misma media hora. Si nunca coinciden, se baja un escalón; si coinciden dos, se sube uno.

La regla de los 40 litros por persona, y de dónde sale de verdad
Las guías de los fabricantes —Ariston, Bosch, Cointra— repiten la misma regla de cálculo: entre 40 y 50 litros de agua caliente a temperatura de uso por persona y día. No es una cifra de folleto. Es la traducción de un dato normativo, y conviene saber de cuál para poder discutirla con números en vez de con opiniones.
El Anejo F del Documento Básico HE del Código Técnico de la Edificación fija la demanda de referencia de agua caliente sanitaria en vivienda en 28 litros por persona y día a 60 grados. Ese es el dato oficial, el que usa un proyectista para dimensionar una instalación. Los 40 o 50 litros de los fabricantes son exactamente el mismo consumo, pero medido a temperatura de grifo en vez de a temperatura de depósito.
El propio Anejo F da la fórmula para pasar de una temperatura a la otra: el consumo a una temperatura T se obtiene multiplicando el consumo a 60 grados por (60 − Ti) ÷ (T − Ti), donde Ti es la temperatura del agua fría de red. Con red a 10 grados, que es la de enero en A Coruña, esos 28 litros a 60 se convierten en 28 × 50 ÷ 30 = 46,7 litros a 40 grados. Ahí están los 40-50 litros de la regla de siempre, y ahí se ve que las dos cifras no se contradicen: son la misma cantidad de agua contada en dos escalas distintas.
La segunda mitad del Anejo F es la que casi nadie cita y la que ahorra discusiones. Su tabla de ocupación mínima de cálculo no cuenta personas reales, cuenta dormitorios: un piso de un dormitorio computa 1,5 personas; uno de dos, 3 personas; uno de tres, 4; uno de cuatro, 5. Es un buen contraste cuando alguien quiere poner 50 litros en un piso de tres habitaciones porque de momento vive solo. El piso va a tener por delante la vida entera del termo, y el termo dura más que la situación de quien lo compra.
De juntar las dos cosas sale la escalera de litrajes que usa esta web y que se repite en cualquier catálogo serio. Léela como un punto de partida que hay que corregir con lo que viene después, no como una respuesta cerrada.
- 1 persona: 50 litros, o 30 si solo hay una ducha corta al día y ninguna bañera.
- 2 personas: 80 litros, que es además el litraje más vendido en piso.
- 3 personas: 100 litros, y 150 si coinciden dos duchas por la mañana.
- 4 personas: 120 o 150 litros según la bañera y según la simultaneidad.
- 5 o más: 200 litros, y a partir de aquí conviene mirar si compensa la bomba de calor.
Por qué el depósito no necesita 40 litros por cabeza
Una familia de cuatro consume del orden de 112 litros diarios a 60 grados según el Anejo F, y sin embargo no hace falta un depósito de 112 litros, ni mucho menos de 160. Hay dos razones y las dos son aritméticas.
La primera es que el termo no se vacía de golpe y luego espera: mientras se consume agua ya está reponiendo. El consumo de un día entero se reparte en tramos separados por horas, y en cada hueco el depósito recupera una parte de lo gastado. Lo que hay que cubrir con volumen no es el día, es la peor media hora del día.
La segunda es que el agua del depósito está a 60 grados y nadie se ducha a 60. Cada litro que sale se mezcla con agua fría en el grifo, así que un litro acumulado se convierte en más de un litro de ducha. Ese factor es el que explica el apartado siguiente y el que hace que un termo de 100 litros dé bastante más de 100 litros de agua utilizable.
Los litros de la etiqueta no son los litros de la ducha
Cuando miras la etiqueta energética de un termo, el litraje que aparece en grande en el catálogo —50, 80, 100— es el volumen del depósito, y es el dato menos útil de todos para decidir. La etiqueta europea no clasifica los calentadores por volumen: los clasifica por perfil de carga.
El Reglamento (UE) 812/2013, el del etiquetado energético, define el perfil de carga como una secuencia determinada de salidas de agua, y su Anexo VII recoge ocho perfiles con letra: 3XS, XXS, XS, S, M, L, XL y XXL. La etiqueta del aparato lleva impresa la letra del perfil declarado. Lo que describe esa letra es el patrón de consumo que el aparato es capaz de servir a lo largo de un día tipo, no su volumen, así que dos termos de litraje distinto pueden declarar el mismo perfil y no es un error de nadie.
El dato que de verdad permite comparar dos modelos es el V40. El Reglamento (UE) 814/2013, el de diseño ecológico, lo define como la cantidad de agua a 40 grados que tiene el mismo contenido térmico —la misma entalpía— que el agua caliente que se suministra a más de 40 grados a la salida del calentador, expresada en litros. En castellano llano: cuántos litros de agua de ducha te da el aparato, no cuántos le caben dentro.
La cuenta es la misma fórmula de mezcla del apartado anterior y sale a mano. Un depósito de 100 litros a 60 grados, con agua de red de enero a 10 grados, entrega 100 × (60 − 10) ÷ (40 − 10) = 166,7 litros de agua a 40 grados. Sesenta y siete litros más de los que dice la etiqueta del catálogo. En agosto, con el agua de red a 16 grados, la misma cuenta da 183 litros.
Con un matiz importante, porque si no la cifra engaña al revés. Esos 167 litros son el máximo teórico si el depósito entregara todo su contenido a 60 grados, y no lo hace: según se vacía, el agua fría que entra por abajo va tocando la caliente y la temperatura de salida cae antes de que el depósito esté vacío. Por eso el V40 medido que declara el fabricante queda por debajo del teórico. Si estás comparando dos modelos del mismo litraje, el V40 de la ficha es el número que los separa, y suele estar en la documentación técnica aunque no en la caja.
| Depósito | Agua a 40 °C en enero | Agua a 40 °C en agosto | Diferencia |
|---|---|---|---|
| 50 litros | 83 l | 92 l | +11 % |
| 80 litros | 133 l | 147 l | +11 % |
| 100 litros | 167 l | 183 l | +10 % |
| 150 litros | 250 l | 275 l | +10 % |
| 200 litros | 333 l | 367 l | +10 % |
Cálculo teórico de mezcla con el termo a 60 °C y agua de red de A Coruña: 10 °C en enero y 16 °C en agosto según el Anejo G del CTE DB-HE. El V40 medido del fabricante queda por debajo porque el depósito no entrega su último litro a temperatura.
Litros, duchas seguidas y precio instalado, en una tabla
Esta es la tabla con la que se decide y la que hay que mirar antes que ninguna otra. Junta las cuatro cosas que se preguntan a la vez: cuántos sois, qué litraje os toca, cuántas duchas seguidas da y qué cuesta puesto y funcionando.
Las duchas seguidas están calculadas con el termo a 60 grados, agua de red de invierno y una ducha de diez minutos, que se lleva entre 60 y 80 litros de agua mezclada según el rociador que tengas. Van en horquilla y no en número redondo a propósito: prometer «dos duchas» en una tabla y luego no cumplirlo en casa es la forma más rápida de que alguien se sienta engañado. Seguidas quiere decir sin esperar a que el termo recupere; si se espera, salen bastantes más.
El precio es el instalado desde: aparato, mano de obra, grupo de seguridad nuevo, latiguillos, puesta en marcha y retirada del viejo al punto limpio. La instalación estándar son 145 € y a partir de 150 litros lleva un suplemento de 55 €, porque ni el aparato lo sube una persona sola ni el anclaje es ya un taco corriente. Precios revisados en septiembre de 2026, con IVA incluido.
Hay una fila que parece una errata y no lo es: el termo de 80 litros sale más barato instalado que el de 50. La razón es de mercado, no de física. Casi ningún fabricante empuja ya la gama de 50 litros, así que quedan menos modelos y menos competencia en ese tamaño. Si el hueco da para un 80, el 80 es casi siempre la compra mejor, y además te quita de encima la duda de si te has quedado corto.
| En casa sois | Termo | Duchas seguidas de 10 min | Instalado desde |
|---|---|---|---|
| 1 persona | 50 litros | 1 | 335 € |
| 2 personas | 80 litros | 1 o 2 | 320 € |
| 3 personas | 100 litros | 2 | 345 € |
| 4 personas | 150 litros | 3 o 4 | 435 € |
| 5 o más | 200 litros | 4 o 5 | 655 € |
Precio instalado más barato del catálogo en cada litraje, con la instalación estándar de 145 € y el suplemento de 55 € a partir de 150 litros. Septiembre de 2026, IVA incluido. Duchas de 10 minutos con el termo a 60 °C, ducha a 38 °C y agua de red de invierno.
El factor que de verdad manda: la simultaneidad
Dos casas con cuatro personas cada una pueden necesitar termos distintos, y la diferencia no está en la casa: está en el horario. Si en una se duchan de siete a nueve de la mañana escalonados, un termo de 100 litros llega de sobra. Si en la otra se duchan los cuatro entre las ocho y las ocho y media, con 100 litros el último se ducha con agua templada.
Ningún fabricante publica una tabla de litros por número de baños, y tiene todo el sentido: tener dos baños no gasta más agua caliente. Lo que gasta es usarlos a la vez. Un segundo baño solo cambia el litraje si alguien lo usa mientras el otro está ocupado, que es justamente lo que pasa en las casas con adolescentes y lo que no pasa en la de una pareja que trabaja en turnos distintos.
Así que la pregunta correcta no es cuántos sois ni cuántos baños tenéis, sino cuántas duchas caen en la misma media hora. Cuenta las de un martes cualquiera de enero, que es el peor día del año, y con ese número corrige la tabla de arriba: si nunca coinciden dos, baja un escalón; si coinciden dos, sube uno; si coinciden tres, sube uno y además programa la carga.
Hay un caso que se repite y conviene nombrarlo. La lavadora y el lavavajillas modernos casi siempre toman agua fría y la calientan ellos, así que no compiten con la ducha por el agua del termo. Si los tuyos tienen toma de agua caliente, entonces sí entran en la cuenta, y un programa a media mañana puede dejarte sin la reserva del mediodía.

El tiempo de recuperación: un 80 bien programado rinde más que un 100 mal programado
Un litraje no es solo una reserva: es una reserva con un tiempo de reposición pegado. Y ese tiempo se calcula, no se estima, porque calentar un litro de agua un grado cuesta 1,163 vatios hora. Es una constante física, así que la cuenta que viene la puede rehacer cualquiera con una calculadora y le va a dar lo mismo.
Subir 100 litros desde los 10 grados de la red de enero hasta los 60 del termostato son 100 × 50 × 1,163 = 5.815 vatios hora, es decir 5,8 kWh. Con la resistencia de 1.500 W que monta la mayor parte de la gama doméstica, eso son tres horas y cincuenta y tres minutos de carga completa. Añade en torno a un 10 % por las pérdidas del depósito durante el propio calentamiento y te plantas en poco más de cuatro horas.
Aquí es donde un 80 puede ganarle a un 100. El termo de 80 litros recupera entero en poco más de tres horas, así que cabe dos veces en el hueco que va de la ducha de la mañana a la de la noche; el de 150 no cabe ni una vez en ese hueco y depende por completo de llegar lleno al amanecer. Un depósito grande sin programar es una reserva que llega tarde, y una reserva que llega tarde no sirve para nada.
La ventana valle de la tarifa 2.0TD va de medianoche a las ocho: ocho horas. Ahí entra cualquier litraje de los de la tabla, incluido el de 200, y cargar dentro de esa ventana no ahorra kilovatios pero sí dinero, porque cambia el precio de cada uno. Si eliges un litraje grande, prográmalo desde el primer día o habrás pagado por unos litros que llegan a destiempo.
Y para las tandas de duchas hay un número que sirve más que el de la carga completa. Después de una ducha normal el termo no tiene que calentar todo el depósito: solo repone lo que se ha ido. Unos 42 litros a 60 grados, que es lo que se lleva una ducha de diez minutos, se reponen en hora y media larga con 1.500 W. Esa es la espera real entre la ducha del primero y la del tercero, y muchas veces resuelve la casa sin subir de litraje ni un escalón.
| Depósito | Energía de carga completa | Con 1.500 W | Cabe en el valle |
|---|---|---|---|
| 50 litros | 2,9 kWh | 1 h 56 min | Sí |
| 80 litros | 4,7 kWh | 3 h 06 min | Sí |
| 100 litros | 5,8 kWh | 3 h 53 min | Sí |
| 150 litros | 8,7 kWh | 5 h 49 min | Sí |
| 200 litros | 11,6 kWh | 7 h 45 min | Justo |
Carga desde 10 °C hasta 60 °C a 1,163 Wh por litro y grado, sin contar las pérdidas del depósito durante el calentamiento, que añaden en torno a un 10 %. El periodo valle de la tarifa 2.0TD son ocho horas, de medianoche a las ocho de lunes a viernes.
Por qué en Ourense la cuenta sale distinta
El termo no calienta litros, calienta grados. Por eso la temperatura a la que entra el agua de red cambia la respuesta, y en Galicia no entra igual en las tres ciudades ni en las dos estaciones. La tabla del Anejo G del CTE DB-HE da el dato por capital de provincia: en enero, 10 grados en A Coruña, 10 en Pontevedra y 8 en Ourense. En agosto, 16, 17 y 18.
Parecen dos grados de nada y en la factura casi lo son. Subir un litro de 8 a 60 grados cuesta un 4 % más de energía que subirlo de 10 a 60; si la referencia es el agua de ducha a 40 grados, la diferencia sube al 7 %. Nada de eso arruina a nadie a fin de mes y no vale la pena venderlo como si lo hiciera.
Donde sí se nota es en los litros disponibles y en el tiempo de espera, que es lo que se percibe en casa. Un termo de 100 litros a 60 grados entrega 162 litros de agua a 40 en un enero de Ourense y 167 en uno de A Coruña, y tarda cuatro horas y dos minutos en cargar del todo en vez de tres y cincuenta y tres. Son cifras pequeñas por separado y se suman todas en la misma dirección.
Lo llamativo de Ourense no es el invierno: es la amplitud. Con 8 grados en enero y 18 en agosto, el mismo aparato rinde un 17 % más en verano que en invierno, frente a un 10 % en A Coruña y un 12 % en Vigo. Ese salto es la razón de que en el interior haya tantos termos que funcionan bien de mayo a octubre y «se estropean» en noviembre sin que nadie haya tocado nada. No se estropean: es que el agua entra diez grados más fría.
La consecuencia práctica es simple y conviene aplicarla sin dramatismo. En el interior de la provincia, con esa agua de entrada y con inviernos de verdad, el mismo hogar suele necesitar un escalón más de litraje que en la costa, o bien el litraje de costa con la carga programada de madrugada. Una de las dos cosas, no ninguna.
| Ciudad | Red en enero | Red en agosto | 100 l a 40 °C en enero | En agosto |
|---|---|---|---|---|
| A Coruña | 10 °C | 16 °C | 167 l | 183 l |
| Vigo | 10 °C | 17 °C | 167 l | 187 l |
| Ourense | 8 °C | 18 °C | 162 l | 191 l |
Temperaturas del Anejo G del CTE DB-HE para A Coruña, Pontevedra y Ourense. Agua mezclada a 40 °C que entrega un depósito de 100 litros acumulando a 60 °C, en cálculo teórico de mezcla.
Sobredimensionar también se paga
La tentación, cuando uno duda entre dos litrajes, es coger el grande por si acaso. A veces es lo correcto y a veces es tirar dinero dos veces: una al comprar y otra cada mes durante quince años. Merece la pena saber qué se paga exactamente en cada caso.
Lo primero es la compra y el montaje. Entre el 100 y el 150 litros de la tabla hay 90 € de diferencia instalada, de los cuales 55 € son el suplemento de gran volumen, y entre el 150 y el 200 hay 220 € más. No es una fortuna, pero tampoco es cero, y esos 310 € del salto completo dan para bastantes años de la diferencia de consumo que se quería evitar.
Lo segundo son las pérdidas en reposo, que es la parte que no se ve. Un depósito pierde calor por su superficie las veinticuatro horas del día, se use o no se use. Si un termo creciera en las tres dimensiones a la vez, doblar el volumen solo aumentaría la superficie un 59 %, y el grande saldría proporcionalmente mejor; pero los termos domésticos crecen sobre todo a lo largo, con el mismo diámetro, así que la superficie sube casi en proporción al volumen y las pérdidas con ella. Calentar cada día litros que nadie va a usar es exactamente eso: calentarlos, perderlos y volverlos a calentar.
Lo tercero es el hueco y el peso, y ahí no hay término medio. Doscientos litros de agua pesan 200 kilos, más la tara del aparato, y eso ya no es una carga que admita cualquier tabique de ladrillo hueco de un piso. Un termo grande en la pared equivocada no es una mala compra: es un problema de seguridad.
El caso más claro de sobredimensionado está en las aldeas del interior, donde queda mucho termo de 150 o 200 litros de hace treinta años calentando para una sola persona. Ahí bajar de litraje es una mejora doble: un 80 litros moderno da más duchas seguidas que un 150 antiguo mal aislado y cuesta la mitad de mantener caliente.
Y hay un punto en el que la pregunta deja de ser el litraje y pasa a ser la tecnología. A partir de 200 litros con consumo alto y constante, lo que compensa mirar es un termo de bomba de calor: consume del orden de un tercio, aunque necesita un local con unos 20 m³ de aire y su instalación es otra, 290 € en vez de 145. En catálogo, un eléctrico de 200 litros está instalado desde 655 € y una bomba de calor de 200 litros desde 1.940 €, así que la decisión se toma con la cuenta del ahorro anual delante y no con la del día de la compra. Está desarrollada en la guía de termo eléctrico o bomba de calor.

Cinco casas reales y el litraje de cada una
La tabla resuelve el caso medio y la mayoría de las casas no son el caso medio. Estos cinco perfiles cubren casi todas las llamadas que entran, y en cada uno está dicho qué es lo que manda, que no siempre es el número de personas.
Piso de una habitación, una persona
Cincuenta litros de sobra, y treinta si solo hay una ducha corta diaria y ningún baño con bañera. El problema aquí casi nunca es el litraje: es el hueco, porque en un piso pequeño el termo suele estar metido en un armario de cocina con medidas exactas. Si el sitio manda, mira los modelos planos o de poco fondo del catálogo antes que el litraje, porque un 80 plano cabe donde no cabe un 50 redondo.
Y recuerda la fila rara de la tabla: en instalado, el 80 litros sale más barato que el 50. Si la pared y el hueco lo permiten, el 80 es la compra más sensata aunque vivas solo, sobre todo si el piso va a alquilarse o a compartirse algún día.
Pareja, un baño, duchas a horas distintas
Ochenta litros, que es el litraje más vendido en piso y con razón. Da una ducha larga y otra corta seguidas en invierno, y si las duchas están separadas por más de hora y media el termo ya ha repuesto lo de la primera y la cuenta ni se nota.
Si os ducháis los dos antes de salir de casa, uno detrás de otro y sin margen, el escalón siguiente son 100 litros por 25 € más de instalado. Es el único caso de esta guía donde subir de litraje cuesta tan poco que no merece la pena ni pensarlo.
Familia de cuatro con dos baños
Ciento cincuenta litros si por la mañana se solapan dos duchas, que es lo que pasa en cuanto hay dos adolescentes; 120 litros si están escalonadas de verdad. Aquí el segundo baño no suma por existir: suma porque permite que dos personas se duchen a la vez, y eso sí vacía el depósito al doble de velocidad.
A este litraje ya entra el suplemento de 55 € por gran volumen y la comprobación del anclaje deja de ser un trámite. Si el hueco no da para un 150, la alternativa razonable no es forzar el hueco: es un 100 con la carga programada de madrugada y las duchas repartidas en dos tandas.
Casa con bañera
Sube un escalón sobre lo que te diera la tabla, sin discusión. Llenar una bañera se lleva entre 120 y 150 litros de agua a temperatura de uso, o sea el consumo diario completo de tres personas de una sentada. Con un termo de 100 litros se puede llenar una bañera en invierno, pero detrás no queda agua para nada más durante cerca de cuatro horas.
Si la bañera se usa a diario, cuenta como una persona más en la tabla. Si se usa los domingos, no cambies el litraje por ella: cambia la hora del baño y ponla justo después de la carga nocturna, que eso sale gratis.
Piso turístico
Es el perfil que más se dimensiona mal, porque no hay que dimensionar por ocupación real sino por plazas declaradas y por el peor día del año. Un apartamento de cuatro plazas con entrada y salida el mismo día puede tener cuatro duchas en una hora, un patrón que no se da nunca en una vivienda habitual con esas mismas cuatro personas.
La regla aquí es dimensionar por plazas y subir un escalón, y programar la carga para que el depósito llegue lleno a la hora del check-in y a la de la mañana siguiente. Una reseña mala por agua fría cuesta bastante más que los 55 € del suplemento de gran volumen. Está desarrollado en el servicio de termos para alquiler turístico.
Cómo decidir el litraje en cinco pasos
Todo lo anterior se resume en cinco movimientos, y el orden importa. Hacerlos al revés es lo que lleva a comprar un termo que no cabe por la puerta del armario o a pagar por unos litros que nadie va a usar.
- 1
Cuenta las duchas de la peor media hora de un martes de enero, no las personas empadronadas. Ese número es el punto de partida real y casi nunca coincide con el del censo de la casa.
- 2
Busca ese número en la tabla de litros, duchas y precio, y anota el litraje que te sale. Si hay bañera de uso diario, suma una persona antes de mirar.
- 3
Corrige por sitio: si vives en el interior de Ourense, sube un escalón o comprométete a programar la carga de madrugada. En la costa, deja el litraje donde estaba.
- 4
Mide el hueco antes de comprar: alto, ancho, fondo y qué hay a los lados. Comprueba también el tipo de pared, porque a partir de 150 litros el anclaje deja de ser un taco estándar y el suplemento de instalación sube 55 €.
- 5
Antes de subir de litraje por sistema, prueba una semana con la carga programada en valle y las duchas espaciadas hora y media. Si con eso llega, te has ahorrado el salto entero; si no llega, ya sabes que el litraje era el problema de verdad y no una manía.
De dónde salen los datos
- CTE DB-HE, Anejo F: demanda de referencia de ACS (28 l/día·persona a 60 °C) y ocupación mínima de cálculo
- CTE DB-HE, Anejo G: temperatura diaria media mensual del agua de red por capital de provincia
- Reglamento (UE) 812/2013 · etiquetado energético: perfiles de carga 3XS a XXL (Anexo VII, cuadro 3)
- Reglamento (UE) 814/2013 · diseño ecológico: definición de agua mezclada a 40 °C (V40), Anexo I
- IDAE · Guía técnica de agua caliente sanitaria central
Guía de Galitermos, actualizada el 23 de septiembre de 2026. Revisamos estos contenidos cuando cambian los datos de los que dependen, no por rutina: la fecha de arriba es de contenido, no de despliegue.


