Lo que cuesta de luz un termo eléctrico, calculado con física y no con marketing
La respuesta corta
Un termo de 100 litros que se vacía y se rellena una vez al día gasta unos 174 kWh al mes en enero y unos 153 en agosto, que a 0,15 €/kWh son 26,17 € y 23,03 €. La cuenta no es un misterio ni depende de la marca: calentar un litro de agua un grado cuesta 1,163 Wh, y todo lo demás sale de ahí.

La única fórmula que hace falta
Energía = litros × grados que hay que subir × 1,163 Wh. Es una constante física, el calor específico del agua, y no cambia con la marca del termo, con lo que costó el aparato ni con lo que diga un comercial. Un litro necesita 1,163 vatios hora para subir un grado. Cien litros necesitan cien veces eso por cada grado que suban.
Lo que cambia de una casa a otra son los tres números que entran en la fórmula: cuántos litros de agua caliente gastas al día, cuántos grados hay que subirlos y cuánto pagas por el kilovatio hora. Ninguno de los tres lo pone el fabricante, y por eso ningún fabricante puede decirte lo que vas a pagar.
Los grados que hay que subir no son la temperatura del termostato: son la diferencia entre la temperatura a la que entra el agua de la calle y aquella a la que la vas a usar. La primera está publicada. El Anejo G del CTE DB-HE la da capital por capital y mes a mes: en enero el agua de red entra a 10 °C en A Coruña, a 10 en Pontevedra y a 8 en Ourense; en agosto sube a 16, 17 y 18 respectivamente.
Ejemplo completo, con una familia de tres en Vigo en enero. Gastan 120 litros al día de agua caliente a 40 grados y el agua entra a 10. Son 30 grados de salto: 120 × 30 × 1,163 = 4.187 Wh, o sea 4,19 kWh diarios. Súmale las pérdidas del depósito en reposo, que en un aparato moderno andan cerca de 0,8 kWh al día, y salen 5 kWh diarios redondos. Treinta días son 150 kWh, y a 0,15 €/kWh eso es 22,50 € al mes.
Ese resultado esconde algo que conviene subrayar porque desmonta media docena de mitos de golpe: en la fórmula no aparece la potencia de la resistencia. Una resistencia de 2.000 W no gasta más que una de 1.200 W para calentar los mismos litros los mismos grados. Gasta lo mismo y tarda menos. La potencia decide cuánto tarda en calentar el termo, no cuánto cuesta.
Por qué esta cuenta sale tan limpia y la de una caldera no
Una resistencia sumergida convierte en calor prácticamente toda la electricidad que recibe, y ese calor se queda dentro del depósito. No hay humos que se lleven una parte ni un rendimiento de combustión que descontar. Por eso la electricidad que entra y el calor que acaba en el agua se pueden tratar aquí como la misma cifra.
Lo único que se escapa es lo que el depósito pierde por las paredes las veinticuatro horas del día. Eso no se mezcla con la fórmula: va aparte, tiene su propio apartado y su propia cifra declarada.
Haz la cuenta con tu caso, paso a paso
Ocho pasos y una calculadora de móvil. El único dato que cuesta algo es el primero, y hay un atajo: si tu termo se queda sin agua caliente justo una vez al día, gastas aproximadamente el depósito entero. Para afinarlo, la referencia es la ducha: una teleducha sin limitador da unos 9 litros por minuto, así que diez minutos son 90 litros ya mezclados. Con eso y el número de duchas de tu casa tienes el consumo diario, y si te cuadra mal con el depósito que tienes, la comparación está en cuántos litros de termo necesito.
- 1
Apunta los litros de agua caliente que gasta tu casa al día. Cuenta las duchas a 90 litros cada una y suma un margen corto para fregar y lavabos.
- 2
Apunta a qué temperatura los usas. Una ducha ronda los 38 grados; para la cuenta del termo vale con 40.
- 3
Busca la temperatura del agua de red de tu ciudad en el mes que te interesa. En enero son 10 °C en A Coruña y en Pontevedra y 8 °C en Ourense; en agosto, 16, 17 y 18.
- 4
Resta: temperatura de uso menos temperatura de red. Ese es tu salto en grados, y es el número que manda en toda la cuenta.
- 5
Multiplica litros × salto × 1,163. El resultado son vatios hora al día. Divídelo entre 1.000 y tienes kilovatios hora.
- 6
Súmale las pérdidas en reposo. Si tienes la ficha del aparato, son los vatios declarados multiplicados por 24 y divididos entre 1.000. Si no la tienes, tira de 0,8 kWh al día como orden de magnitud.
- 7
Multiplica por los días del mes. Ya tienes los kilovatios hora mensuales, que es la cifra que puedes comparar con tu factura.
- 8
Multiplica por el precio de tu kilovatio hora. Nosotros usamos 0,15 € como referencia porque hay que usar alguno, pero el tuyo está en tu contrato y puede ser bastante distinto.
Lo que cuesta al mes cada litraje, en enero y en agosto
La tabla pone precio a la fórmula para los cinco litrajes que se instalan en una vivienda. El supuesto está en el pie y conviene leerlo: la casa gasta cada día el equivalente a cargar el depósito entero desde el agua de la red hasta 60 grados. Es alto para una persona sola y bajo para una familia que duplica las duchas, y está elegido así porque es el único que se puede comprobar en casa sin medir nada.
Las columnas de agosto son un 12 % más baratas que las de enero con el mismo consumo de agua y el mismo aparato. No has cambiado de costumbres: ha cambiado el agua de la calle, que en agosto llega seis grados más caliente. Es la razón de que la factura suba en invierno en casas donde nadie ha encendido una estufa.
La otra lectura es la que decide compras. Entre un termo de 80 litros y uno de 150 hay 18,32 € de diferencia al mes en enero, siempre que el de 150 se vacíe entero cada día. Si no se vacía, la diferencia se reduce a las pérdidas en reposo, que son mucho menores. Un depósito grande no gasta por ser grande: gasta si lo llenas de agua caliente que luego usas.
| Litros del termo | kWh al mes en enero | Coste en enero | kWh al mes en agosto | Coste en agosto |
|---|---|---|---|---|
| 50 litros | 87,2 kWh | 13,08 € | 76,8 kWh | 11,52 € |
| 80 litros | 139,6 kWh | 20,93 € | 122,8 kWh | 18,42 € |
| 100 litros | 174,5 kWh | 26,17 € | 153,5 kWh | 23,03 € |
| 150 litros | 261,7 kWh | 39,25 € | 230,3 kWh | 34,54 € |
| 200 litros | 348,9 kWh | 52,34 € | 307,0 kWh | 46,05 € |
Estimaciones, no facturas. Supuesto: una carga completa del depósito al día desde la temperatura de red hasta 60 °C, 30 días, agua de red de A Coruña según el Anejo G del CTE DB-HE (10 °C en enero, 16 °C en agosto) y 0,15 €/kWh como referencia. No incluye las pérdidas en reposo, que van en el apartado siguiente, ni el término de potencia, que se paga igual aunque el termo esté apagado.
Por qué en Ourense la cuenta de enero sale un 4 % más cara
El agua de red de Ourense entra en enero a 8 grados y la de A Coruña a 10. Dos grados no parecen nada hasta que entran en la fórmula: el salto hasta los 60 grados pasa de 50 a 52 grados, y la energía sube en la misma proporción. 52 dividido entre 50 es 1,04, o sea un 4 % más. En un termo de 100 litros con el supuesto de la tabla anterior, ese 4 % es 1,04 € al mes.
Es un número pequeño y lo decimos con el número delante, porque circula mucha literatura sobre lo cara que sale el agua caliente en el interior y la parte que se debe al agua de red es esta y no más. Lo interesante de Ourense no es enero: es la diferencia entre enero y agosto.
En Ourense el agua de red pasa de 8 grados en enero a 18 en agosto: diez grados de recorrido. En A Coruña pasa de 10 a 16: seis. Por eso el mismo termo y la misma familia ven una oscilación del 19 % entre el mes caro y el mes barato en Ourense, del 14 % en Vigo y solo del 12 % en A Coruña. Un recibo de agosto en Ourense no dice nada sobre lo que va a llegar en enero.
Hay un segundo efecto que no sale de la temperatura del agua sino de la del aire: un termo colgado en un local frío pierde más calor en reposo. Eso no depende de la provincia sino de dónde cuelgue el aparato, y tiene su propio apartado dos secciones más abajo.
| Ciudad | Agua de red en enero | Coste en enero | Agua de red en agosto | Coste en agosto | Oscilación |
|---|---|---|---|---|---|
| A Coruña | 10 °C | 26,17 € | 16 °C | 23,03 € | −12 % |
| Vigo (Pontevedra) | 10 °C | 26,17 € | 17 °C | 22,50 € | −14 % |
| Ourense | 8 °C | 27,21 € | 18 °C | 21,98 € | −19 % |
Termo de 100 litros, una carga completa al día hasta 60 °C, 30 días y 0,15 €/kWh. Temperaturas de agua de red del Anejo G del CTE DB-HE para las capitales de A Coruña, Pontevedra y Ourense. En agosto, Ourense es la ciudad más barata de las tres: el agua entra dos grados más caliente que en A Coruña.

Las pérdidas en reposo: lo que pagas sin abrir un grifo
Un termo mantiene el depósito caliente las veinticuatro horas del día. Ese calor se escapa despacio por las paredes hacia el aire del cuarto, el termostato lo nota y la resistencia vuelve a arrancar. Ocurre en agosto con la casa vacía, ocurre de madrugada y ocurre el fin de semana que estáis fuera. Es la parte de la factura que no depende de cuánta agua gastes.
La magnitud se mide en vatios, como una bombilla encendida de forma permanente, y de ahí a euros la conversión es directa: vatios × 24 horas ÷ 1.000 son los kilovatios hora del día. Un termo que pierde 40 W está gastando 0,96 kWh diarios, 28,8 al mes, 4,32 € al mes a precio de referencia. Un termo viejo que pierda 80 W gasta exactamente el doble.
Puesto en perspectiva: en el termo de 100 litros de la tabla anterior, 40 W de pérdida añaden un 16,5 % sobre el coste de enero y un 18,8 % sobre el de agosto. En agosto pesa más porque el agua de red llega más caliente y la parte útil de la cuenta baja, mientras que las pérdidas siguen ahí igual. En una casa de temporada que se usa cuatro fines de semana al año y se deja el termo encendido, las pérdidas son la factura entera.
| Pérdida estática declarada | kWh al día | kWh al mes | Coste al mes | Coste al año |
|---|---|---|---|---|
| 20 W | 0,48 kWh | 14,4 kWh | 2,16 € | 26,28 € |
| 30 W | 0,72 kWh | 21,6 kWh | 3,24 € | 39,42 € |
| 40 W | 0,96 kWh | 28,8 kWh | 4,32 € | 52,56 € |
| 50 W | 1,20 kWh | 36,0 kWh | 5,40 € | 65,70 € |
| 60 W | 1,44 kWh | 43,2 kWh | 6,48 € | 78,84 € |
| 80 W | 1,92 kWh | 57,6 kWh | 8,64 € | 105,12 € |
Cálculo directo: vatios × 24 h ÷ 1.000 = kWh al día, por 30 días o por 365, a 0,15 €/kWh. La pérdida real varía con la temperatura del local, y eso es lo que mide la tabla del apartado siguiente.
Dónde mirar esa cifra en tu aparato
No hay que estimarla: está publicada y es obligatorio publicarla. El Reglamento Delegado (UE) 812/2013, sobre etiquetado energético de calentadores de agua y depósitos de agua caliente, impone una ficha de producto para cada aparato. En la ficha de un depósito de agua caliente, el Anexo IV obliga a declarar la pérdida estática en vatios, redondeada al entero más próximo, junto a la capacidad en litros y la clase de eficiencia.
En la ficha de un calentador de agua, que es lo que en la práctica es un termo eléctrico doméstico, lo que se declara es el perfil de carga —esa letra rara que ves en los catálogos, de 3XS a XXL— y el consumo anual de electricidad en kilovatios hora. Ese consumo anual ya lleva dentro las pérdidas, medidas sobre un perfil de uso normalizado. Es el dato con el que se comparan dos aparatos entre sí, siempre que declaren el mismo perfil de carga: comparar el consumo anual de un M con el de un L no dice nada.
La ficha viene con el aparato, en el mismo sobre que el manual, y el fabricante la publica en la página del modelo. Si en la ficha técnica no aparecen ni el perfil de carga ni el consumo anual, no es que el aparato sea malo: es que no te enseñan lo único que permite compararlo.
Un termo en un garaje frío pierde hasta un 38 % más
El calor se escapa del depósito en proporción a la diferencia de temperatura entre el agua de dentro y el aire de fuera. Con el agua a 60 grados, un termo colgado en un cuarto interior a 20 grados tiene 40 grados de diferencia. El mismo termo en un garaje a 8 grados tiene 52. 52 entre 40 es 1,30: pierde un 30 % más, todos los días del invierno, por estar donde está.
Ese 30 % es lo que cuesta la ubicación, y conviene decirlo con precisión porque circula mucho el dato de que un termo en un garaje gasta el doble. El doble no lo hace el garaje: lo hace el garaje más un aparato con el aislamiento gastado. Un termo con veinte años cuya pérdida ha subido de 40 a 65 W y que además cuelga en un bajo a 8 grados sí está pagando más del doble que uno nuevo en un cuarto interior, pero son dos causas sumadas, no una.
La consecuencia práctica es corta. Si el termo está en un local frío, la tubería de salida se aísla con coquilla y, si el cambio de aparato entra en los planes, se aprovecha para moverlo a un sitio templado. Lo que no tiene sentido es echarle una manta a un aparato moderno: el aislamiento va inyectado entre la cuba y la carcasa, y la manta actúa sobre la chapa exterior, que es la parte que ya está fría.
| Temperatura del local | Diferencia con el agua a 60 °C | Pérdidas respecto a un cuarto a 20 °C |
|---|---|---|
| 20 °C (cuarto interior calefactado) | 40 °C | Referencia |
| 15 °C (galería cerrada) | 45 °C | +13 % |
| 12 °C (trastero interior) | 48 °C | +20 % |
| 10 °C (bajo sin calefactar) | 50 °C | +25 % |
| 8 °C (garaje en invierno) | 52 °C | +30 % |
| 5 °C (local exterior en una helada) | 55 °C | +38 % |
Comparación de proporciones, suponiendo que la pérdida por las paredes crece de forma proporcional a la diferencia de temperatura. No son vatios absolutos: son cuánto sube la pérdida de tu aparato, sea la que sea, al bajar la temperatura del local.
Qué baja el consumo de verdad y qué no
La energía que necesita tu agua caliente depende de tres cosas: cuántos litros gastas, desde qué temperatura parten y hasta cuál los subes para usarlos. Todo lo que no toque uno de esos tres números no puede bajar la parte grande de la factura, por mucho que se repita.
El ejemplo más caro de entender mal es el termostato. Bajarlo de 60 a 55 grados no ahorra en el agua que te duchas: esa agua tiene que llegar a 38 grados igual, y si el depósito está más frío el grifo mezcla menos fría. Lo único que baja es la pérdida en reposo: un 12,5 % menos, que en un termo de 40 W son 0,54 € al mes. A cambio pierdes cerca de un tercio del agua de ducha disponible, que es lo que explica que el agua se acabe rápido.
El segundo malentendido es la tubería. Dos metros de tubo de 16 mm contienen alrededor de 0,23 litros, que se enfrían entre una toma y la siguiente. Calentar ese cuarto de litro 50 grados cuesta 13 Wh; con cuatro tomas al día son 1,6 kWh al mes, 0,24 €. Aislarla se nota en el tiempo de espera, pero no es donde está el dinero.
Lo que sí mueve la aguja, por orden de tamaño: gastar menos litros; sustituir un aparato con el aislamiento arruinado, que corta la pérdida en reposo; pasar a un termo de bomba de calor, que mueve el calor del aire en vez de generarlo; y aprovechar el sol cuando la vivienda lo permite.
| Medida | Lo que ahorra al mes | De dónde sale ese número |
|---|---|---|
| Bajar el termostato de 60 a 55 °C | 0,54 € | El 12,5 % de las pérdidas de un termo de 40 W. El agua de la ducha cuesta lo mismo |
| Aislar dos metros de tubería de salida | 0,24 € | 0,23 litros de tubo que se enfrían entre cuatro tomas al día |
| Echar una manta aislante sobre un termo moderno | Poco o nada | El aislamiento ya va inyectado dentro de la carcasa |
| Apagar el termo dieciséis horas al día | 2,88 € como techo | Las pérdidas en reposo de esas horas, y ni siquiera enteras |
| Programar la carga en horas valle | Lo que separe tu precio de valle del de punta | No baja ni un kilovatio: baja lo que cuesta cada uno |
| Reducir la ducha de 10 a 7 minutos, por persona | 3,96 € | 27 litros menos al día a 38 °C desde agua de red a 10 °C |
Sobre un termo de 100 litros con 40 W de pérdida declarada, agua de red a 10 °C y 0,15 €/kWh. La última fila es la más grande de la tabla y la única que no necesita comprar nada: la parte gorda de la factura son los litros, no los trucos.

Horas valle: los mismos kilovatios por menos dinero
Un termo es el electrodoméstico ideal para mover el gasto de hora, porque el momento en que calienta no tiene por qué coincidir con el momento en que se usa el agua. El depósito hace de batería: calienta de madrugada y entrega a las ocho de la mañana.
Los periodos del peaje 2.0TD, que es el de una vivienda con hasta 15 kW contratados, los fija la Circular 3/2020 de la CNMC. En días laborables, la punta son las franjas de 10 a 14 y de 18 a 22; el llano, de 8 a 10, de 14 a 18 y de 22 a 24; y el valle, de 0 a 8. Sábados, domingos, el 6 de enero y los festivos de ámbito nacional son valle las veinticuatro horas.
Conviene ser exacto con lo que esto ahorra y con lo que no. Programar la carga no baja ni un kilovatio hora: la energía es la misma a las tres de la madrugada que a las seis de la tarde. Lo que baja es el precio de cada kilovatio, y cuánto depende por entero de tu contrato. Si mueves los 174 kWh de enero a una franja cinco céntimos más barata, son 8,70 € al mes; en una tarifa plana, cero. El montaje, con reloj programador o con la programación del propio termo, está en la guía de programar el termo en horas valle.
Cómo medir tu consumo real en una semana
Todo lo anterior son estimaciones honestas, pero son estimaciones. El número de tu casa se mide, y hay dos formas según cómo esté conectado el aparato.
Si el termo está enchufado a una toma de corriente, un enchufe medidor de consumo de los que se venden en cualquier ferretería resuelve el problema entero: se intercala entre el enchufe y la toma y acumula kilovatios hora. Déjalo una semana completa, con su fin de semana, y multiplica por 4,3 para tener el mes.
Si está conectado a una línea fija, que es lo habitual en instalaciones hechas en condiciones, no hay enchufe donde intercalar nada y hay que medir desde el contador o desde la curva horaria que publica tu distribuidora. Un termo calentando es un escalón limpio en esa curva: arranca, consume la potencia de su resistencia un rato y para en seco. Esa potencia viene en la placa de características, junto a la capacidad y al año de fabricación. Los pasos de abajo sirven para las dos instalaciones y, de paso, aíslan las pérdidas en reposo.
- 1
Localiza el magnetotérmico del termo en el cuadro. Suele estar etiquetado; si no, se identifica apagándolos de uno en uno y viendo cuál deja el termo sin tensión.
- 2
Anota la lectura del contador una noche a las once, con el termo encendido y sin haber usado agua caliente después de cenar.
- 3
Vuelve a anotarla a las siete de la mañana, antes de que nadie abra un grifo. La diferencia de esas ocho horas incluye el frigorífico y los aparatos en espera, así que apunta también qué había encendido.
- 4
Repite la misma noche de la semana siguiente con el magnetotérmico del termo bajado. La diferencia entre las dos madrugadas es la pérdida en reposo de tu termo en ocho horas: multiplícala por tres y tienes la del día.
- 5
Compárala con la tabla de pérdidas de esta guía. Si te salen más de 60 W en un aparato de menos de diez años, hay algo que revisar antes de culpar a la factura.
- 6
Para el consumo total, vuelve a leer el contador el mismo día de dos semanas consecutivas, una con el termo en marcha y otra con el termo apagado y sin agua caliente en casa. La resta es lo que cuesta tu agua caliente, medida y no estimada.
- 7
Pasa los kilovatios hora a euros con el precio que figura en tu factura, no con el nuestro. El nuestro es una referencia para poder escribir una tabla; el tuyo es el que pagas.
Cuándo compensa cambiar de aparato y cuándo no
Con las cifras de esta guía sobre la mesa, la decisión deja de ser una corazonada. Un termo que gasta 26 € al mes en enero y 23 en agosto mueve del orden de trescientos euros al año, y de esa cantidad la parte que un aparato nuevo puede recortar está acotada: las pérdidas en reposo, íntegras, y nada más. Si tu termo pierde 40 W, el techo del ahorro por cambiarlo son 52,56 € al año. Cambiar un termo sano por consumo no sale a cuenta.
Lo que sí cambia la escala es el tipo de aparato. Un termo de bomba de calor no genera el calor con una resistencia: lo extrae del aire del local y lo mete en el agua, y por eso necesita bastante menos electricidad para los mismos litros. Cuánto menos lo dice el consumo anual declarado en su ficha frente al del termo eléctrico equivalente, siempre para el mismo perfil de carga; la comparación completa está en termo eléctrico o bomba de calor.
Del lado del trabajo, los números son públicos. La instalación estándar de un termo eléctrico son 145 €, con 55 € de suplemento a partir de 150 litros porque el aparato ya no lo cuelga una persona sola. La de un termo de bomba de calor son 290 €: pesa el doble, necesita desagüe de condensados y hay que comprobar el volumen de aire del local. Precios revisados en septiembre de 2026.
La aritmética, entonces, es esta: la diferencia de mano de obra son 145 €, que un ahorro de 10 € al mes amortiza en catorce meses y medio. Falta sumar la diferencia de precio entre los dos aparatos, que es mucho mayor y está en el catálogo. Y queda una partida gratis que no exige cambiar nada: un depósito con sedimento en el fondo aísla la resistencia del agua y la obliga a trabajar más tiempo para el mismo resultado, y eso se mira en el mantenimiento del termo. Si dudas con tu caso, es más rápido preguntarlo con los litros y el hueco delante que estimarlo aquí.

De dónde salen los datos
- Código Técnico de la Edificación, DB-HE (Anejo G: temperatura diaria del agua de red)
- Reglamento (UE) 812/2013 · etiquetado energético de calentadores de agua
- Reglamento (UE) 812/2013, Anexo IV · qué lleva la ficha de producto (texto en BOE)
- Circular 3/2020 de la CNMC · periodos horarios del peaje 2.0TD
- RD 487/2022 · requisitos sanitarios para la prevención de la legionelosis
- IDAE · Ahorro y eficiencia energética
Guía de Galitermos, actualizada el 23 de septiembre de 2026. Revisamos estos contenidos cuando cambian los datos de los que dependen, no por rutina: la fecha de arriba es de contenido, no de despliegue.


