Cuánto tarda en calentar un termo eléctrico desde agua fría, minuto a minuto
- 18 min · 4069 palabras
- Publicado el 22 de septiembre de 2026
- Por el equipo técnico de Galitermos
La respuesta corta
Un termo de 100 litros con resistencia de 1.500 W tarda unas 4 horas en subir desde el agua fría de invierno hasta los 60 °C. Uno de 50 litros, algo más de 2 horas. Esa es la primera carga, la que se hace una vez. La reposición del día a día son 2,3 minutos por cada litro que sacas.

La respuesta, con la tabla delante
Estos son los tiempos de la primera carga: depósito lleno de agua fría, resistencia encendida, nadie abriendo un grifo hasta que el termostato corta. Están calculados con la fórmula del apartado siguiente y con tres supuestos declarados: agua de red a 10 °C, que es la de enero en A Coruña y Vigo; consigna del termostato en 60 °C; y un 10 % añadido sobre el tiempo teórico para las pérdidas del depósito mientras carga.
La columna que importa es la última. El tiempo teórico es física pura y sale exacto; el tiempo real es lo que vas a ver en tu casa, con un depósito que va perdiendo calor por la carcasa según lo gana. La diferencia entre ambos es pequeña porque el aislamiento de un termo moderno es bueno, pero existe y por eso está puesta.
Si tu termo está dentro de estos números, no tiene nada. Es la parte que casi nadie dice: cuatro horas para cargar 100 litros desde frío no es un síntoma, es lo que cuesta mover 5,8 kWh con una resistencia de 1.500 W. Un termo no calienta más rápido por ser nuevo ni por ser de marca cara. Calienta a la velocidad que le permite su resistencia, y punto.
| Litros | Resistencia | Energía | Tiempo teórico | Tiempo real |
|---|---|---|---|---|
| 30 litros | 1.200 W | 1,74 kWh | 1 h 27 min | 1 h 35 min |
| 50 litros | 1.500 W | 2,91 kWh | 1 h 56 min | 2 h 10 min |
| 80 litros | 1.500 W | 4,65 kWh | 3 h 06 min | 3 h 25 min |
| 100 litros | 1.500 W | 5,82 kWh | 3 h 53 min | 4 h 15 min |
| 100 litros | 2.000 W | 5,82 kWh | 2 h 55 min | 3 h 10 min |
| 150 litros | 2.000 W | 8,72 kWh | 4 h 21 min | 4 h 50 min |
| 200 litros | 2.400 W | 11,63 kWh | 4 h 51 min | 5 h 20 min |
Supuestos: agua de red a 10 °C, consigna 60 °C, depósito lleno y sin consumo durante la carga. El tiempo real añade un 10 % por pérdidas del depósito. Cambia la potencia de tu resistencia y los números se mueven en proporción directa.
La fórmula, para que la rehagas con los números de tu termo
Hacen falta dos cuentas y ninguna tiene truco. La primera calcula cuánta energía necesitas: litros × salto térmico × 1,163 = vatios hora. Ese 1,163 es la energía que hace falta para subir un litro de agua un grado, expresada en vatios hora; sale de dividir el calor específico del agua entre los 3.600 segundos que tiene una hora. Es una constante y no cambia nunca.
La segunda cuenta reparte esa energía entre el tiempo: energía ÷ potencia de la resistencia = horas. El salto térmico es la resta entre la temperatura a la que quieres el agua y la temperatura a la que entra del grifo, no la que hace en la calle.
Un ejemplo completo, con un termo de 100 litros y resistencia de 1.500 W en una vivienda de Vigo en enero. El agua de red entra a 10 °C y la consigna está en 60 °C, así que el salto térmico son 50 grados. Energía: 100 × 50 × 1,163 = 5.815 Wh, es decir 5,82 kWh. Tiempo: 5.815 ÷ 1.500 = 3,88 horas, o sea 3 horas y 53 minutos. Sumando el 10 % de pérdidas, 4 horas y 15 minutos.
La misma cuenta sirve para saber lo que cuesta. Esos 5,82 kWh a 0,15 €/kWh son 87 céntimos de llenado completo; a un precio de valle de 0,08 €/kWh, 47 céntimos. Son cifras de referencia, no tu tarifa, pero dan el orden de magnitud: llenar un termo de 100 litros desde cero cuesta menos que un café.
- Energía en vatios hora = litros × salto térmico × 1,163
- Tiempo en horas = energía en vatios hora ÷ potencia de la resistencia en vatios
- Salto térmico = temperatura de consigna − temperatura del agua de red
- Suma un 10 % al resultado para las pérdidas del depósito durante la carga
La primera carga es la larga; la reposición diaria son minutos
Esto es lo que casi nadie explica y es la causa número uno de que alguien crea que su termo va mal. Las cuatro horas de la tabla son para llenar un depósito entero de agua fría. Eso pasa el día que se instala el termo, el día que se vacía para cambiar el ánodo y el día que vuelves de un mes fuera con el aparato apagado. Tres veces en la vida del termo, no todas las mañanas.
El resto del año el depósito ya está caliente y el termo solo repone lo que sacas. Y reponer se cuenta por litro. Con una resistencia de 1.500 W y un salto de 50 grados, cada litro que entra frío tarda 2,3 minutos en ponerse a 60 °C. Si lavas los platos y gastas quince litros de agua caliente, el termo recupera en 35 minutos. Si nadie toca un grifo, el termo no enciende: se limita a compensar lo que pierde por la carcasa, que en un aparato moderno de 80 litros es alrededor de 1 kWh al día.
Hay un segundo detalle que quita ansiedad. No tienes que esperar a que termine la carga para tener agua caliente. El agua caliente pesa menos y se queda arriba, que es justo donde está la salida del termo; el agua fría entra por abajo, junto a la resistencia. A la media hora de empezar a cargar ya tienes una capa de agua utilizable en la parte alta, aunque el termostato siga encendido. Por eso puedes ducharte con el termo a medio cargar y salir bien, siempre que no te entretengas.
- Resistencia de 1.200 W: 2,9 minutos por litro repuesto
- Resistencia de 1.500 W: 2,3 minutos por litro repuesto
- Resistencia de 2.000 W: 1,7 minutos por litro repuesto
- Resistencia de 2.400 W: 1,5 minutos por litro repuesto
En enero tarda un 24 % más que en agosto, y es normal
El agua no entra siempre a la misma temperatura. El CTE DB-HE publica en su Anejo G la temperatura del agua de red mes a mes para cada capital de provincia, y en Galicia el recorrido anual es de seis a diez grados según dónde vivas. En A Coruña el agua entra a 10 °C en enero y a 16 °C en agosto. En Pontevedra, a 10 °C y 17 °C. En Ourense, que es el extremo, a 8 °C en enero y 18 °C en agosto.
Ese recorrido se traduce directamente en tiempo. En Ourense el salto térmico hasta 60 °C pasa de 52 grados en enero a 42 en agosto: son 10 grados menos de trabajo sobre 42, es decir un 24 % más de tiempo en invierno que en verano con exactamente el mismo aparato y la misma resistencia.
La consecuencia práctica no es la primera carga, que la haces una vez. Es la recuperación entre duchas. Un termo que en julio devolvía el agua de una ducha en hora y media, en enero necesita casi dos. Si tu litraje está justo para la casa, esa media hora extra es exactamente la que hace que el segundo o el tercero se quede sin agua caliente solo en invierno, y que en mayo el problema desaparezca solo sin que nadie haya tocado nada.
| Ciudad | Agua en enero | Agua en agosto | Carga en enero | Carga en agosto |
|---|---|---|---|---|
| A Coruña | 10 °C | 16 °C | 3 h 06 min | 2 h 44 min |
| Vigo | 10 °C | 17 °C | 3 h 06 min | 2 h 40 min |
| Ourense | 8 °C | 18 °C | 3 h 14 min | 2 h 36 min |
Termo de 80 litros con resistencia de 1.500 W hasta 60 °C, tiempo teórico sin el 10 % de pérdidas. Temperaturas de agua de red del CTE DB-HE, Anejo G (Pontevedra para Vigo).

La potencia de la resistencia manda más que la marca
Los termos domésticos que se instalan en una vivienda llevan resistencias de entre 1.000 y 2.400 W. Los de 30 y 50 litros suelen moverse entre 1.000 y 1.500 W; los de 80 y 100 litros, en 1.500 o 2.000 W; los de 150 y 200 litros llegan a 2.400 W. Dos termos del mismo litraje con resistencias distintas tardan cosas muy distintas: 50 litros con 1.000 W son 2 horas y 54 minutos de carga, y con 1.500 W son 1 hora y 56 minutos.
Puestos así los números, parece que más potencia siempre es mejor. No lo es, y hay tres motivos.
El primero es el límite de la instalación. Una resistencia de 2.400 W consume 10,4 amperios a 230 voltios. Si tienes contratados 3,45 kW —que sigue siendo lo normal en pisos pequeños—, ese termo se come el 70 % de tu potencia disponible y deja fuera al horno, a la vitrocerámica o al secador. Subir la potencia contratada para meter un termo grande es una cuota fija todos los meses del año, no un gasto de una vez.
El segundo es la línea eléctrica. El REBT pide para el termo un circuito propio, el C4, con su magnetotérmico y su sección de cable. Poner una resistencia de 2.400 W en un cable que se tendió para 1.500 W no acelera nada: lo que hace es calentar el cable. Tender la línea propia con su magnetotérmico cuesta desde 120 € y se hace en la misma visita del cambio de termo.
El tercero es cuándo gastas. Una resistencia más potente no consume menos energía para la misma agua caliente: consume la misma en menos tiempo. La factura solo mejora si ese tiempo cae dentro del tramo valle. Un termo de 2.400 W que carga a las ocho de la tarde en tarifa punta te cuesta más que uno de 1.500 W programado a las tres de la mañana.
Seis motivos por los que el tuyo tarda más que la tabla
Si has hecho la cuenta y tu termo se pasa del tiempo calculado en más de un 30 %, hay algo. Estos son los seis motivos por orden de frecuencia real en Galicia, que no es el mismo orden que en el resto de España.
La incrustación en la resistencia va la primera en casi todos los artículos que leerás. Aquí va la primera con un matiz importante: el agua de Galicia es blanda, porque el subsuelo es granítico, así que la cal da bastantes menos problemas que en el Levante o en la meseta. La capa de cal actúa de manta térmica sobre la resistencia y hace que el calor no pase al agua, y se reconoce por el ruido: un termo que suena a olla hirviendo tiene la resistencia incrustada. Si tu termo es de cinco años, vive en A Coruña y alguien te dice que está lleno de cal, desconfía.
El termostato descalibrado es el segundo, y es el que más veces se confunde con lentitud. Si el mando marca 60 °C pero el termostato corta a 48 °C, tu termo no tarda más: tarda menos, porque calienta menos grados. Lo que pasa es que el agua sale tibia y se acaba antes, y eso se percibe como «no calienta bien». Se mide con un termómetro de cocina bajo el grifo de agua caliente abierto a tope.
El aislamiento envejecido es el tercero. La espuma de poliuretano que rodea la cuba se degrada con los años y con los ciclos de calentamiento. Un termo de quince años pierde bastante más calor por la carcasa que uno nuevo, así que la resistencia trabaja más tiempo para el mismo resultado. No tiene reparación: se nota en la factura antes que en el reloj.
El cuarto es que la resistencia no tenga la potencia que crees. Mira la placa de características, no el folleto. Hay termos que salieron de fábrica con dos escalones de potencia y alguien dejó puesto el bajo, y hay resistencias de repuesto que se montaron con menos vatios que la original porque era lo que había en el almacén ese día.
El quinto es que el termo esté perdiendo agua caliente sin que lo veas. Un grupo de seguridad que gotea de forma continua, o una llave de paso de agua caliente que cierra mal en algún punto de la casa, hace que el depósito reponga agua fría todo el rato. El termo entonces no tarda más en calentar: es que no termina nunca.
El sexto es el más tonto y el más frecuente de todos. Alguien está gastando agua caliente mientras el termo carga. Un lavavajillas conectado a la toma de caliente, o un grifo monomando que se quedó en el centro. El termo no puede llenar un depósito que se está vaciando al mismo tiempo.
- Incrustación en la resistencia: suena a hervir, se limpia con purga del depósito
- Termostato descalibrado: mide con termómetro antes de cambiar nada
- Aislamiento envejecido: aparatos de más de doce años, sin reparación
- Resistencia de menos vatios de los que crees: mira la placa, no el folleto
- Fuga o goteo continuo: el depósito repone agua fría sin parar
- Consumo simultáneo durante la carga: lavavajillas, grifo mal cerrado, ducha
Cómo medir tú mismo lo que tarda, sin herramientas
La medición casera es fiable si se hace con el depósito ya caliente, porque así extraes una cantidad conocida y no dependes de saber a qué temperatura estaba el agua al principio. Necesitas un cubo de diez litros, un reloj y una mañana en la que nadie más use agua caliente.
- 1
Pon el mando de temperatura en 60 °C y espera a que el termo corte solo. El piloto apagado es tu punto de partida: el depósito está lleno y a temperatura.
- 2
Abre únicamente el grifo de agua caliente y llena el cubo cinco veces seguidas. Son 50 litros extraídos. Si tu termo es de 30 litros, haz solo dos cubos.
- 3
Cierra el grifo y anota la hora exacta a la que el piloto del termo se enciende. Ese es el minuto cero.
- 4
No abras ningún grifo de agua caliente durante la prueba. Ni la ducha ni el lavavajillas. Un solo litro extra falsea el resultado.
- 5
Anota la hora exacta a la que el piloto se apaga. Ese es el minuto final.
- 6
Divide los minutos transcurridos entre los litros extraídos. Compara ese número con los del apartado 3: 2,3 minutos por litro con resistencia de 1.500 W, 1,7 con 2.000 W.

Tiempo de recuperación y tiempo de carga completa no son lo mismo
Son dos números distintos y solo uno te afecta el día a día. La carga completa es el de la tabla del principio: depósito entero desde agua fría. Lo vas a ver tres veces en la vida del aparato. La recuperación es lo que tarda en devolver el agua de una ducha, y es lo que decide si el segundo de la casa se ducha caliente o no.
La cuenta de la recuperación tiene un paso más, porque una ducha no consume agua del termo: consume mezcla. Una ducha de diez minutos con un caudal de 9 litros por minuto son 90 litros de agua a 40 °C. Con el termo a 60 °C y la red a 10 °C, de esos 90 litros el termo pone 54 y el grifo de agua fría pone los 36 restantes. Reponer esos 54 litros a 1.500 W son 126 minutos, algo más de dos horas.
Dos horas suena mucho, y por eso conviene el matiz del apartado 3: no necesitas las dos horas para volver a ducharte. A los 45 minutos el termo ha calentado unos 19 litros nuevos que están en la parte alta del depósito, y esos 19 litros dan una ducha corta si el resto del agua del depósito no se enfrió del todo. La recuperación completa es el número técnico; la recuperación útil llega bastante antes.
Si vas a comparar termos antes de comprar, el dato de ficha que mira esto es el perfil de carga declarado según el reglamento europeo de etiquetado. Un aparato con perfil M cubre una ducha y un fregado; uno con perfil L, dos duchas seguidas. Ese perfil dice más sobre tu mañana que los litros a secas.
| Consumo | Litros del termo | Recuperación a 1.500 W | Recuperación a 2.000 W |
|---|---|---|---|
| Lavarse las manos y fregar | 15 litros | 35 min | 26 min |
| Ducha corta de 5 minutos | 27 litros | 63 min | 47 min |
| Ducha de 10 minutos | 54 litros | 2 h 06 min | 1 h 35 min |
| Dos duchas seguidas | 108 litros | 4 h 12 min | 3 h 09 min |
| Baño de bañera | 90 litros | 3 h 30 min | 2 h 38 min |
Ducha a 40 °C con caudal de 9 l/min, termo a 60 °C y agua de red a 10 °C. Los litros del termo son la parte caliente de la mezcla, no el agua total que sale por la alcachofa.
Qué hacer si necesitas el agua caliente antes
Hay tres salidas y conviene probarlas en este orden, porque la primera es gratis y la última cuesta dinero.
La primera es subir la consigna. No acelera la carga —al contrario, con más grados que subir tarda algo más—, pero multiplica el agua útil que tienes. Un termo de 80 litros a 60 °C da 133 litros de mezcla a 40 °C. El mismo termo a 70 °C da 160 litros: 27 litros más, casi una ducha entera, sin cambiar de aparato. Es la palanca más rápida que existe y la que menos gente usa.
La segunda es escalonar. Dos duchas seguidas vacían un termo de 80 litros; dos duchas separadas por una hora, no. Si en casa sois tres y el termo aguanta justo, mover una ducha a la noche resuelve el problema sin comprar nada. Y si tienes tarifa con discriminación horaria, programar la carga en el tramo valle deja el depósito lleno a las siete de la mañana por la mitad de dinero.
La tercera es aceptar que el termo se te quedó pequeño. Esa conversación la tenemos varias veces al mes y suele ir igual: el termo se compró para dos personas y ahora sois cuatro, o llegaron los adolescentes. Ahí no hay ajuste que valga. Un termo de 80 litros tiene 80 litros y ninguna reparación le va a añadir volumen. La señal clara es que en verano llegáis justos y en invierno no llegáis: el aparato está sano y el dimensionado está corto.
Cambiar de litraje en el momento de la sustitución no encarece la mano de obra si el hueco da de sí. La instalación estándar son 145 € y un termo nuevo instalado arranca en 305 €. A partir de 150 litros hay que contar con que el aparato ya no lo cuelga una persona sola y el anclaje deja de ser un taco cualquiera.
Qué cuesta arreglar lo que hace que tarde más
Estos son los precios con los que trabajamos en A Coruña, Vigo y Ourense, revisados en septiembre de 2026 y con IVA incluido. Los publicamos porque la decisión de reparar o cambiar no se puede tomar sin ellos.
Una advertencia antes de la tabla: de los seis motivos del apartado 6, dos no se arreglan comprando nada. El consumo simultáneo durante la carga se arregla cerrando un grifo, y la resistencia de menos vatios de los que creías se arregla leyendo la placa. Antes de encargar una reparación, descarta esos dos.
| Trabajo | Precio | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|
| Visita de diagnóstico | 45 € | Se descuenta entera si se encarga la reparación |
| Limpieza y purga del depósito | 85 € | Termo que suena a hervir o que ha perdido litros útiles |
| Resistencia y termostato | desde 110 € | Resistencia incrustada o termostato descalibrado |
| Ánodo de magnesio | desde 75 € | Cada dos o tres años; con agua blanda se consume antes |
| Grupo de seguridad | desde 65 € | Goteo continuo que obliga al termo a reponer sin parar |
| Línea eléctrica propia | desde 120 € | Termo sin circuito C4 o con cable corto de sección |
| Instalación estándar | 145 € | Mismo sitio, mismas tomas, misma línea |
| Termo nuevo instalado | desde 305 € | Aparato corto de litros o de más de doce años |
Precios de septiembre de 2026, IVA incluido. Garantía de 2 años sobre la instalación y de 3 años sobre el aparato según el RDL 7/2021, con hasta 7 años de cuba según fabricante y modelo. El precio final se cierra por teléfono con una foto de la placa de características.

De dónde salen los datos
- CTE DB-HE, Anejo G: temperatura del agua de red por capital de provincia
- Reglamento Delegado (UE) 812/2013: etiquetado energético de calentadores de agua y depósitos
- IDAE: guías técnicas de ahorro y eficiencia energética en climatización y ACS
- REBT, ITC-BT-25: circuitos interiores de la vivienda y circuito C4 del termo
Los precios son los nuestros en A Coruña, Vigo y Ourense, revisados en septiembre de 2026 e IVA incluido. Este artículo se revisa cuando cambia una tarifa o una norma, no por rutina: la fecha de arriba es de contenido.


