El agua caliente se acaba en cinco minutos: cuánta te da de verdad tu termo y por qué has dejado de tenerla
- 20 min · 4329 palabras
- Publicado el 22 de septiembre de 2026
- Por el equipo técnico de Galitermos
La respuesta corta
Un termo no da sus litros nominales en la ducha: da bastante más. A 60 °C, con agua de red a 10 °C y ducha a 38 °C, cada litro acumulado rinde 1,79 litros mezclados. Un termo de 100 litros da así unos 150 litros de ducha, diecisiete minutos a caudal normal. Si el tuyo da cinco, hay una causa concreta y casi siempre es barata.

«Se acaba» y «no recupera» son dos averías distintas
Por teléfono suenan igual y no tienen nada que ver. En la primera, abres la ducha, el agua sale caliente de verdad, y a los cuatro o cinco minutos se enfría hasta quedarse tibia. En la segunda, el agua sale caliente, se acaba, y tres horas más tarde sigue sin haberla aunque nadie haya vuelto a abrir el grifo.
La primera es capacidad. El termo llena bien y lo que tiene dentro se gasta antes de lo que debería: el problema está en cuánta agua útil hay, no en si la calienta. La segunda es potencia o resistencia. El termo no repone lo que sacaste, y ahí ya hablamos de una pieza averiada.
La prueba que las separa cuesta cero euros y ocupa una tarde. Gasta el agua caliente duchándote, cierra los grifos y no toques nada más. Pon una alarma a las tres horas. Vuelve, abre el agua caliente y déjala correr medio minuto. Si sale caliente, tu termo calienta bien y este artículo va de lo tuyo. Si sale templada o fría, tienes una avería de las otras y el sitio donde seguir es el artículo del termo que no calienta.
Hay un matiz que confunde a mucha gente y conviene anotarlo: la avería de capacidad da siempre la misma duración. Cinco minutos hoy, cinco minutos mañana, cinco minutos el mes que viene. La avería de recuperación va empeorando a lo largo del día: la primera ducha sale bien y la de la tarde ya no. Si la duración es constante, no busques una resistencia quemada.
| Cómo lo compruebas | Se acaba (capacidad) | No recupera (potencia) |
|---|---|---|
| Los primeros treinta segundos | Sale muy caliente | Sale muy caliente también |
| Tres horas después, sin usarla | Vuelve a haber agua caliente | Sigue sin haberla |
| Cuánto dura | Lo mismo todos los días | Cada vez menos a lo largo del día |
| Qué se revisa | Litraje, caudal, termostato, deflector | Resistencia, termostato, térmico de seguridad |
| Lo que suele costar | De 0 € a 85 € | Desde 110 € |
Si las dos cosas te pasan a la vez, empieza por la de recuperación: un termo que no llena tampoco dura.
Los litros de la etiqueta no son los litros de tu ducha
Esta es la cuenta que cambia la conversación, y casi nadie la explica. Tu termo no acumula agua de ducha: acumula agua a 60 °C. Tú no te duchas a 60 °C, te duchas a 38. La diferencia la pone el grifo mezclando con agua de red, que en enero entra a 10 °C en A Coruña. Así que cada litro que sale del termo arrastra con él varios decilitros de agua fría, y el resultado es bastante más agua de ducha que litros de depósito.
La fórmula es una regla de tres y se hace de cabeza. Litros mezclados por cada litro acumulado = (temperatura del termo − temperatura de red) ÷ (temperatura de ducha − temperatura de red). Con 60, 10 y 38: (60 − 10) ÷ (38 − 10) = 50 ÷ 28 = 1,79.
Un litro acumulado a 60 °C se convierte en 1,79 litros de agua a 38 °C. Un termo de 80 litros no da 80 litros de ducha: da 143. Uno de 100 da 179. Sobre el papel.
Sobre el papel, porque ningún depósito entrega su último litro a temperatura. Según se vacía, el agua fría que entra por abajo va tocando la caliente de arriba y la temperatura de salida cae antes de que el depósito esté vacío. La proporción que sale de verdad utilizable ronda el 85 % en un termo sano y bien montado. Los 179 litros del termo de 100 se quedan en unos 152.
Esa cifra es la que importa, y es la que hay que comparar con lo que gastas. Si tu ducha consume 9 litros por minuto, 152 litros son diecisiete minutos de agua caliente seguida. Si te dura cinco, falta algo, y las seis causas que vienen a continuación son las seis cosas que pueden faltar.
Cuántas duchas da de verdad cada litraje
Con la cuenta anterior ya se puede poner el número que todo el mundo busca y nadie publica: cuántas duchas seguidas da cada termo. Seguidas quiere decir sin esperar a que recupere. Una ducha de diez minutos a 9 litros por minuto son 90 litros de agua a 38 °C, que es el consumo de una teleducha corriente sin limitador.
La diferencia entre invierno y verano no es un detalle. En enero el agua de red entra a 10 °C en A Coruña y en Pontevedra, y a 8 °C en Ourense. En agosto sube a 16, 17 y 18 °C respectivamente. Como la temperatura de red está en los dos lados de la fórmula, el mismo termo rinde alrededor de un 15 % más en agosto que en enero. Por eso hay tantas casas en las que el termo «se estropea» en noviembre y «se arregla solo» en mayo.
Mira la tabla con una idea en la cabeza: si tu termo da lo que dice la columna de invierno, no tiene ninguna avería. Da lo que tiene que dar y lo que falla es la expectativa. Si da claramente menos, entonces sí hay algo que revisar.
| Litros del termo | Agua de ducha en enero | Duchas de 10 min | Agua de ducha en agosto | Duchas de 10 min |
|---|---|---|---|---|
| 50 litros | 76 l | 0,8 | 87 l | 1,0 |
| 80 litros | 121 l | 1,3 | 139 l | 1,5 |
| 100 litros | 152 l | 1,7 | 174 l | 1,9 |
| 150 litros | 228 l | 2,5 | 261 l | 2,9 |
| 200 litros | 304 l | 3,4 | 348 l | 3,9 |
Termo a 60 °C, ducha a 38 °C, agua de red a 10 °C en enero y 17 °C en agosto (CTE DB-HE, Anejo G, A Coruña y Pontevedra). Ducha de 10 minutos a 9 litros por minuto. Aplicado el 85 % de aprovechamiento real del depósito.
Lo que dicen estos números si sois cuatro en casa
Un termo de 100 litros da 1,7 duchas seguidas en enero. Cuatro personas duchándose una detrás de otra necesitan cerca de 200 litros de termo, o bien espaciar las duchas. Un termo de 100 litros recupera lo gastado en unos 45 minutos si no se vació del todo, así que cuatro duchas repartidas en dos tandas de hora y media caben sin problema. La cuenta no dice que necesites 200 litros: dice que necesitas 200 litros o paciencia.
El caudal de tu ducha decide más que el litraje del termo
Es la causa más barata de todas y la que nadie mira. Entre un rociador con limitador y una columna de hidromasaje hay una diferencia de más de tres veces en litros por minuto, y el termo es el mismo. Cambiar de ducha, o poner un limitador en la que tienes, mueve el número de minutos de agua caliente mucho más que cualquier ajuste del aparato.
Para medirlo no hace falta nada: pon un cubo de fregona de diez litros debajo del rociador, abre a tope y cronometra. Si se llena en un minuto, tienes 10 litros por minuto. Si se llena en treinta segundos, tienes 20 y ahí está tu problema entero.
El caso que más se repite es una reforma de baño de los últimos años. Se pone una columna con rociador de lluvia grande, que es lo que se vende, y el termo de 80 litros que llevaba doce años dando dos duchas empieza a dar una escasa. No se ha estropeado nada. Se ha duplicado el caudal.
Un limitador de caudal cuesta entre 5 y 15 € en cualquier ferretería, se enrosca en la toma del flexo y se pone en dos minutos sin herramientas. Es la única intervención de este artículo que puedes hacer tú sin ningún riesgo. Y conviene decir cuándo no compensa: si tu rociador ya está por debajo de 9 litros por minuto, ponerle un limitador te va a dejar una ducha pobre y no vas a ganar apenas minutos. Mídelo antes de comprar nada.
| Rociador | Caudal | Ducha de 10 min | Minutos con un termo de 100 l en enero |
|---|---|---|---|
| Con limitador economizador | 6 l/min | 60 l | 25 min |
| Teleducha estándar | 9 l/min | 90 l | 17 min |
| Monomando antiguo sin limitador | 12 l/min | 120 l | 12 min |
| Rociador de lluvia grande | 18 l/min | 180 l | 8 min |
| Columna de hidromasaje | 20 l/min | 200 l | 7 min |
Sobre los 152 litros de agua a 38 °C que entrega un termo de 100 litros a 60 °C con red a 10 °C.

Con el termostato a 45 °C tienes un tercio menos de agua
Mucha gente baja el termostato para gastar menos y no le cuentan el precio real. La factura baja poco, porque un termo bien aislado pierde poco calor en reposo. Lo que baja mucho es el agua de ducha que tienes disponible.
La fórmula del apartado 2 lo enseña sin discusión. A 60 °C, cada litro acumulado rinde 1,79 litros de ducha. A 45 °C rinde (45 − 10) ÷ (38 − 10) = 1,25. Eso es un 30 % menos de agua caliente con el mismo depósito y el mismo consumo de la ducha. Un termo de 100 litros pasa de diecisiete minutos a doce.
Hay un segundo efecto que agrava el primero. A 45 °C acumulados no te queda margen para mezclar: el agua sale del termo a siete grados por encima de la ducha, y en cuanto el depósito baja un poco ya no llegas a 38 y la ducha se enfría de golpe. A 60 °C esa caída es progresiva y da tiempo a terminar. Es la razón de que un termostato bajo dé la sensación de que «el agua se corta», no de que se va enfriando.
La temperatura razonable son 55 o 60 grados. Por debajo de 50 el agua acumulada entra en el rango en el que la Legionella prolifera, entre 20 y 45 grados, y eso ya no es una cuestión de duchas. Por encima de 65 no ganas casi nada: subes las pérdidas en reposo, aceleras la incrustación sobre la resistencia y obligas al grifo a mezclar con más fría para llegar a los mismos 38.
| Termostato | Litros de ducha por litro acumulado | Agua de ducha de un termo de 100 l | Minutos a 9 l/min |
|---|---|---|---|
| 45 °C | 1,25 | 106 l | 12 min |
| 50 °C | 1,43 | 121 l | 13 min |
| 55 °C | 1,61 | 137 l | 15 min |
| 60 °C | 1,79 | 152 l | 17 min |
| 65 °C | 1,96 | 167 l | 18 min |
Agua de red a 10 °C, ducha a 38 °C y 85 % de aprovechamiento. El salto interesante está entre 45 y 60; de 60 a 65 se ganan 90 segundos.
El deflector roto: media capacidad perdida sin que nada falle
Dentro del depósito, la entrada de agua fría no desemboca sin más. Lleva un deflector, un tubo o una pieza de plástico que dirige el agua que entra hacia el fondo y la reparte sin turbulencia. Su trabajo es que el agua fría se quede abajo y la caliente arriba. Esa separación por capas es lo que hace que el último litro salga casi tan caliente como el primero.
El deflector se rompe. Es plástico dentro de agua caliente durante años, con golpes de presión cada vez que alguien cierra un grifo de golpe. Cuando se parte o se suelta, el agua de red entra como un chorro en mitad del depósito y se mezcla con la caliente. El termo tiene los mismos litros y la misma temperatura media, pero la temperatura de salida cae desde el primer minuto. La capacidad útil se queda alrededor de la mitad.
Se reconoce por un patrón muy concreto y distinto del resto. Con litraje corto, el agua sale caliente y luego se termina. Con deflector roto, el agua nunca llega a salir tan caliente como salía antes, y el descenso empieza casi enseguida. Si además notas que al abrir el grifo a tope el agua se enfría mucho más rápido que abriéndolo a la mitad, ese es el síntoma: el caudal alto revuelve el depósito porque ya no hay nada que lo ordene.
La comprobación es interna, así que hay que vaciar el depósito y abrir la brida. Se hace en la misma intervención que la limpieza y purga del depósito, 85 €, porque el termo ya está abierto. Lo que no tiene sentido es abrir un termo solo por esta sospecha si el aparato pasa de doce años: con ese kilometraje, el dinero va mejor al cambio.
El termo horizontal que nunca debió montarse en horizontal
Los termos se fabrican para una posición. Los verticales aprovechan que el agua caliente sube: la resistencia está abajo, la salida arriba, y entre las dos se forman capas limpias de temperatura. Los horizontales llevan el circuito interno rediseñado para hacer lo mismo tumbados. Y hay una tercera familia, los reversibles, que admiten las dos posiciones y lo dicen en la placa de características con un pictograma.
El problema aparece cuando alguien monta en horizontal un termo que solo era vertical, casi siempre por falta de altura en un falso techo o encima de una puerta. El aparato funciona y calienta. Lo que pierde es la estratificación: tumbado, la superficie de contacto entre el agua caliente y la fría es mucho mayor, la entrada queda en mitad de esa superficie y las capas se deshacen. El agua útil cae en torno a un 15 o un 20 %.
Hay una pérdida añadida que sí es de fábrica y no es una avería. Un termo horizontal de catálogo, montado como debe, ya entrega algo menos de agua útil que un vertical del mismo litraje, por la misma razón geométrica. Si estás eligiendo entre los dos y el hueco te permite el vertical, el vertical rinde más.
Cómo se comprueba: busca la placa de características, en el lateral o cerca de la tapa de registro. Si no aparece ningún símbolo de montaje horizontal y el termo está tumbado, ahí tienes una parte de tu problema. Dicho esto, girarlo casi nunca compensa por sí solo. Cambiar la posición obliga a rehacer las tomas de agua y el anclaje, y el trabajo se acerca a lo que cuesta una instalación completa, 145 €. Si el termo tiene años, tiene más sentido esperar al cambio y poner entonces uno vertical o uno horizontal de verdad.

Cal, agua blanda y el ánodo que aquí se gasta antes
La cal es la explicación favorita de internet y en Galicia hay que ponerla en su sitio. El subsuelo de A Coruña, Vigo y Ourense es fundamentalmente granítico, y el granito aporta poquísimo calcio y magnesio al agua que lo atraviesa. El resultado es un agua blanda. Aquí la cal se lleva bastante más culpa de la que le corresponde.
Eso no significa que el fondo del depósito esté limpio. Lo que se acumula en las casas gallegas no suele ser caliza: es arenilla, óxido arrastrado de tuberías viejas y restos de la propia corrosión interna, sobre todo en viviendas con pozo o con traída vecinal. Ese sedimento también roba volumen y también aísla la resistencia, pero se comporta distinto: no forma la costra dura que hay que picar, sino un lodo que sale con una purga. Por eso la limpieza y purga del depósito, 85 €, resuelve aquí más de lo que resolvería una descalcificación agresiva.
Y hay que decirlo claro: pagar una limpieza por sospecha de cal en un termo de cuatro años instalado en Vigo es tirar el dinero. Si alguien te lo propone sin haber abierto el aparato, pide que lo abra primero.
Lo que sí trae el agua blanda es un problema que casi nadie cuenta. Un agua poco mineralizada conduce peor y resulta más agresiva con el ánodo de magnesio, la barra de sacrificio que se corroe para que no se corroa la cuba. Aquí el ánodo se consume antes de lo que marcan los manuales genéricos, y un ánodo consumido no da ningún síntoma en la ducha. El síntoma llega el día que la cuba se perfora, y una cuba perforada no se repara. Revisarlo hacia los cuatro o cinco años y cambiarlo cuando toca cuesta desde 75 €, y es la única partida de este artículo que no te devuelve ni un minuto de agua caliente: te devuelve años de termo.
A veces no hay avería: el termo se te quedó pequeño
Es la respuesta honesta en una parte de las llamadas y conviene darla antes de cobrar nada. Un termo de 50 litros no da una ducha larga de invierno para dos personas. Nunca la dio. Lo que ha cambiado es la casa: ha entrado alguien más, ha nacido un niño, se ha reformado el baño, o simplemente ha llegado noviembre y el agua de red ha bajado de 17 a 10 grados.
La señal más fiable de que no hay avería es la constancia. Si el termo lleva tres años dando exactamente los mismos minutos de agua caliente, no se ha roto nada: las averías cambian el comportamiento, y lo que no cambia no está roto. La segunda señal es que el número coincida con la tabla del apartado 3. Si tu termo de 80 litros da 1,3 duchas en enero, está dando lo que el fabricante prometió.
A partir de ahí hay tres caminos y solo uno cuesta dinero de verdad. Ajustar es gratis y arregla más casos de los que parece. Reparar tiene sentido cuando el aparato está por debajo de los ocho años y la pieza que falla es concreta. Cambiar de litraje se decide cuando el termo, sano y bien ajustado, sigue quedándose corto para lo que hay en casa.
- 1
Mide el caudal de tu ducha con un cubo de diez litros y un cronómetro. Apunta el número: sin él, todo lo demás son suposiciones.
- 2
Mira a qué temperatura está el termostato. Si está por debajo de 55 °C, súbelo a 60 y prueba una semana entera antes de seguir.
- 3
Busca en la tabla del apartado 3 los minutos que le corresponden a tu litraje en enero, y compáralos con los que te da hoy.
- 4
Si te da la mitad o menos de lo que le toca, hay avería. Pide la visita de diagnóstico, 45 €, que se descuenta entera si se repara.
- 5
Si te da lo que le toca y aun así no llega, no hay avería: es litraje. Suma 40 litros por persona y mira si el hueco admite el termo siguiente.
- 6
Antes de comprar nada, prueba a espaciar las duchas noventa minutos durante una semana. Un termo de 100 litros repone lo gastado en unos 45 minutos y esa espera resuelve muchas casas de tres personas.
- 7
Si el aparato pasa de doce años y encima se ha quedado corto, no lo repares para cambiarlo el año que viene: ve directo al cambio de litraje y aprovecha la misma mano de obra.
Soluciones por orden de coste, de 0 € a termo nuevo
Este es el orden en el que conviene ir, y no es casualidad que las dos primeras líneas sean gratis. Cada fila supone que la anterior no ha resuelto el problema. Bajar de arriba abajo sin saltarse pasos evita el error más caro de todos, que es cambiar un termo de 80 litros por uno de 150 cuando lo que fallaba era un rociador de 18 litros por minuto.
Los precios son los nuestros en A Coruña, Vigo y Ourense a septiembre de 2026, con IVA incluido. Los publicamos porque la decisión de reparar o cambiar no se puede tomar sin ellos.
Dos avisos sobre lo que no compensa. Cambiar el termo por uno mayor sin ampliar el hueco no funciona: un termo de 150 litros mide alrededor de metro y medio y pesa 170 kilos lleno, y no entra donde entraba uno de 80. Y poner un termo grande para una persona sola tampoco sale a cuenta: pagas el suplemento de 55 € de la instalación y calientas cada día litros que no vas a usar.
La frontera entre reparar y cambiar la marcamos en la mitad del termo nuevo instalado. Con el cambio completo desde 305 €, una reparación que pase de 150 € en un aparato de más de ocho años deja de tener sentido. Por debajo de esa cifra, y con el termo joven, reparar sale claramente mejor.
| Qué se hace | Precio | Qué ganas |
|---|---|---|
| Subir el termostato de 45 a 60 °C | 0 € | Un 43 % más de agua de ducha |
| Espaciar las duchas noventa minutos | 0 € | Una ducha completa más por tarde |
| Limitador de caudal en el rociador | 5 a 15 € | Hasta un 40 % más de minutos |
| Visita de diagnóstico | 45 € | Se descuenta entera si se repara |
| Grupo de seguridad | desde 65 € | Corta la pérdida que vacía el depósito |
| Ánodo de magnesio | desde 75 € | Ni un minuto de agua: salva la cuba |
| Limpieza y purga del depósito | 85 € | Recupera el volumen del fondo y repone el deflector |
| Resistencia y termostato | desde 110 € | Devuelve la temperatura real de consigna |
| Instalación estándar de termo | 145 € | 55 € más a partir de 150 litros |
| Termo nuevo instalado | desde 305 € | Aparato, montaje, grupo nuevo y retirada |
Septiembre de 2026, IVA incluido. Dos años de garantía sobre la instalación y tres sobre el aparato según el RDL 7/2021, con hasta siete años de cuba según fabricante. El limitador de caudal se compra en cualquier ferretería; no lo vendemos nosotros.

De dónde salen los datos
- CTE DB-HE, Anejo G: temperatura del agua de red por capital de provincia
- IDAE: Guía Técnica de Agua Caliente Sanitaria Central
- RD 1027/2007: Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE)
- RDL 7/2021: garantía legal de tres años en bienes de consumo
Los precios son los nuestros en A Coruña, Vigo y Ourense, revisados en septiembre de 2026 e IVA incluido. Este artículo se revisa cuando cambia una tarifa o una norma, no por rutina: la fecha de arriba es de contenido.


