Saltar al contenido
Elegir termo

Cuánto dura un termo eléctrico: la regla para decidir si reparar o sustituir

  • 16 min · 3546 palabras
  • Publicado el 22 de septiembre de 2026
  • Por el equipo técnico de Galitermos

La respuesta corta

Un termo eléctrico doméstico dura entre 8 y 12 años, y entre 10 y 15 si se le cambia el ánodo cada dos o tres años. Lo que decide no es la resistencia ni la electrónica: es la cuba. La regla práctica es la del 50 %: si la reparación pasa de la mitad de lo que cuesta un termo nuevo instalado —desde 305 €— y el aparato tiene más de ocho años, no compensa.

Mano enguantada atornillando el montante metálico de un tabique, con dos operarios de blanco desenfocados al fondo

La cifra: entre 8 y 12 años, y por qué la horquilla es tan ancha

Un termo eléctrico doméstico dura entre 8 y 12 años. Con el ánodo revisado y cambiado a tiempo, entre 10 y 15. Y hay aparatos que se perforan a los seis y otros que pasan de los veinte sin que nadie los haya abierto nunca. La horquilla parece una respuesta evasiva. Describe lo que pasa.

Dentro de un termo corren dos relojes. El primero es el de las piezas: resistencia, termostato, limitador, grupo de seguridad. Todas se cambian, cuestan entre 65 y 110 € puestas, y ninguna decide la vida del aparato. El segundo es el de la cuba, el depósito de acero donde se acumula el agua. Ese no se cambia. Cuando la cuba se perfora, el termo ha terminado, y da igual que la resistencia sea de la semana pasada.

Por eso la pregunta útil no es cuánto dura un termo, sino cuánto le queda a la cuba del tuyo. Ahí entran cuatro variables: el recubrimiento interior del depósito, si alguien ha cambiado el ánodo alguna vez, a qué presión trabaja tu red y a qué temperatura lo tienes puesto. Con las cuatro bien, un termo de gama media pasa de los doce años. Con el ánodo sin tocar desde la instalación, ocho ya es optimista.

Y una parte de los termos que se sustituyen no estaban averiados: calentaban bien y se cambiaron en una reforma de baño. Que un termo cumpla diez años no es motivo para cambiarlo.

Cuántos años da cada tipo de cuba

La cuba es el depósito, y es la pieza que decide cuándo se acaba todo. Hay cuatro construcciones en el mercado doméstico. Entre la más barata y la más cara puede haber 200 € de diferencia en el aparato, que repartidos entre los años que ganas no siempre salen caros.

Tipo de cubaAños esperablesGarantía de cuba habitualLo que la mata
Esmaltada (vitrificado estándar)8 a 102 o 3 añosEl ánodo agotado: el esmalte se queda solo
Vitrificada al titanio10 a 145 añosLo mismo, pero el esmalte tiene menos microporos
Acero inoxidable12 a 185 a 7 añosCorrosión por picadura en los cordones de soldadura
Doble cuba o cuba dentro de cuba12 a 207 añosPoca cosa; el problema es el precio de partida

Años esperables en vivienda con agua blanda y ánodo revisado. Las garantías son las habituales del mercado en septiembre de 2026 y cambian según fabricante y modelo; la del aparato completo son 3 años legales en todos los casos.

Cómo saber cuál tienes sin abrir nada

Mira la placa de características, pegada al lateral o a la base del termo. Si pone «vitrificado» a secas, es esmaltada estándar. Si pone «titanio» o «Ti», es la segunda. El inoxidable lo dicen siempre, porque es su argumento de venta, y viene con la garantía de cuba escrita en el manual.

El inoxidable no es eterno

Se vende como si lo fuera. El inoxidable esquiva la corrosión generalizada del acero esmaltado, pero sufre la corrosión por picadura, que ataca en puntos concretos y sobre todo en las soldaduras. Una picadura perfora igual que un microporo, solo que tarda más. Los inoxidables buenos siguen llevando ánodo.

Las cuatro cosas que matan un termo, por orden de culpa

Un termo no se muere de viejo. Se muere de una de estas cuatro cosas, en el orden en que aparecen en las sustituciones.

1. El ánodo de magnesio agotado

El ánodo es una barra roscada que va dentro del depósito y se corroe en lugar del acero. Es una pieza de consumo, como una pastilla de freno, con una vida de dos a cuatro años según el agua. Casi nadie lo cambia porque casi nadie sabe que existe: no gotea ni hace ruido. Cuando se consume, el esmalte defiende solo y cualquier microporo acaba perforando. Cambiarlo cuesta desde 75 €.

2. La presión de red alta

El grupo de seguridad tara a 7 bar y una instalación doméstica debería trabajar entre 2 y 4. Cuando la red entra a 6 bar o más, la cuba vive sometida a una presión que no le toca y cada calentamiento la dilata sobre ella. El aviso temprano es el grupo de seguridad goteando más de lo normal. La corrección es una válvula reductora en la entrada general.

3. La temperatura alta permanente

Tener el termo a 75 grados todo el año no da más agua caliente útil: da más incrustación sobre la resistencia, más dilatación de la cuba y más pérdidas por las paredes. La consigna razonable son 55 o 60 grados, que es además el rango en el que la Legionella no prolifera. En la ducha no notas la diferencia. La nota la cuba.

4. Trabajar en seco

Esta es la muerte rápida. Si se vacía la instalación o queda aire atrapado en la parte alta del depósito, la resistencia calienta sin agua alrededor y se destruye en minutos. A veces se lleva por delante el limitador térmico y deja marcas en el esmalte que después son puntos de corrosión. No lo cubre ninguna garantía.

El factor gallego: agua blanda y ánodo, no cal

En A Coruña, Vigo y Ourense el agua sale de un subsuelo granítico y es blanda. Aquí la cal da bastantes menos problemas que en el Levante, y si alguien te dice que tu termo de cinco años está lleno de cal, desconfía y pide que te enseñen el fondo del depósito.

Lo que casi nadie cuenta es el otro lado de esa moneda. Un agua poco mineralizada es agua hambrienta: se lleva por delante el ánodo de magnesio más rápido que un agua dura. Aquí el ánodo se consume antes, y un ánodo consumido es, con dos o tres años de retraso, una cuba perforada. El mantenimiento que alarga la vida de un termo en Galicia no es descalcificar. Es el ánodo.

El segundo factor local se ve en la costa y en las rías. El aire marino castiga lo de fuera del depósito: la carcasa se oxida por los cantos y el grupo de seguridad se toma de sal hasta que la palanca no se mueve. Un termo en un bajo de Vigo envejece por fuera más rápido que el mismo aparato en un cuarto interior de Ourense.

El tercero es el clima. El agua de red entra en enero a 10 °C en A Coruña, a 10 °C en Pontevedra y a 8 °C en Ourense; en agosto, a 16, 17 y 18. En Ourense el termo sube en invierno más grados con la misma resistencia, y más ciclos largos son más trabajo sobre la cuba.

Un dedo pulsando la rueda de un termostato digital negro empotrado en la pared, con la pantalla marcando 25
Los termos con mando digital guardan la temperatura aunque se vaya la luz. Los de dial mecánico no: si alguien lo mueve al limpiar, el aparato se queda calentando a lo que le hayan dejado puesto.

Siete señales de que a tu termo le queda poco

Ninguna de las siete es una sentencia por sí sola. Dos o tres juntas en un aparato de más de ocho años sí lo son.

  • El agua caliente sale con tono herrumbroso o con partículas oscuras después de unos días sin usar el termo, y la fría sale limpia.
  • Hay humedad permanente en la pared o en el suelo debajo del termo y no viene de ningún racor: al secarlo, vuelve a aparecer.
  • El grupo de seguridad gotea de forma continua aunque se haya cambiado hace poco. Un goteo durante el calentamiento es normal; un chorro fino permanente, no.
  • El termo hace ruido de hervor o crujidos metálicos al calentar y antes no los hacía.
  • Da la mitad de agua caliente que hace dos años con el mando en la misma posición.
  • Sale óxido por la parte baja de la carcasa, por la tapa de registro o por la zona de las conexiones.
  • Le has cambiado resistencia o termostato dos veces en tres años.

La señal que más se confunde

El agua caliente con tinte rojizo asusta y no siempre significa cuba perforada. Si el edificio tiene tubería de hierro, el óxido puede venir de la instalación. La prueba es de un minuto: abre solo el grifo de agua fría. Si la fría sale limpia y la caliente no, el óxido nace dentro del depósito.

La regla del 50 %, con los números delante

La regla que usamos y que decimos por teléfono antes de subir: si la reparación pasa de la mitad de lo que cuesta un termo nuevo instalado y el aparato tiene más de ocho años, no compensa. Con un termo nuevo instalado desde 305 €, el listón está en 150 €.

Con ese listón, la mayoría de las reparaciones caen por debajo. Un grupo de seguridad son 65 €: se cambia siempre, tenga el termo la edad que tenga. Un ánodo son 75 €: se cambia siempre, y cuanto antes mejor. Una limpieza y purga, 85 €. Resistencia y termostato, desde 110 € con las piezas. Ninguna llega a 150 €, así que en un termo de diez años que por lo demás está sano se repara y punto.

La cuenta cambia de signo cuando se acumulan. Un termo de once años al que hay que ponerle resistencia y termostato (110 €), cambiar el ánodo que nunca se tocó (75 €) y purgar el fondo (85 €) suma 270 €. Eso es el 88 % de un termo nuevo instalado, y el nuevo trae cuba nueva, grupo nuevo, 3 años de garantía de aparato y hasta 7 de cuba. Ahí la respuesta es cambiar, y no por vender más: por aritmética.

La excepción está en el otro extremo. Termo de gama alta, cuba de titanio o inoxidable, siete u ocho años de vida y lo que ha fallado es la electrónica. Ahí la parte cara —el depósito— sigue sana y con garantía. Reparar una placa de 130 € para salvar una cuba con cinco o seis años por delante sale a cuenta aunque roce el listón.

Los dos casos en los que no hay nada que decidir

Hay dos situaciones en las que la regla del 50 % sobra, porque no existe la opción de reparar.

La primera es la cuba perforada. Un depósito de acero esmaltado perforado no se suelda, no se parchea y no se recubre por dentro. No es que no compense: es que no se hace. Quien te ofrezca «sellar» una cuba te está vendiendo tres semanas.

La segunda es el agua saliendo por la carcasa sin venir de ninguna conexión, que es como se manifiesta la primera. El agua sale por el punto de corrosión, corre entre la cuba y el aislante de poliuretano, y aparece por el sitio más tonto: la tapa de registro o la junta inferior.

Distinguirlo de una fuga de racor lleva un día. Corta la corriente, seca la zona, pon papel de cocina bajo cada conexión y otro debajo del cuerpo del termo, y mira a las 24 horas. Si el mojado es el de debajo y los racores están secos, es la cuba.

Cuando es la cuba, lo urgente no es el presupuesto: es cerrar la llave de entrada de agua fría y dejar el termo sin corriente. Un depósito perforado no se estabiliza, y lo que empieza siendo una mancha en el suelo acaba siendo el techo del vecino.

Interior de una ducha de obra alicatada en tonos piedra, con grifo monomando, flexible cromado, hornacina y sumidero lineal
Una alcachofa de lluvia tira entre doce y dieciséis litros por minuto. Con ese caudal, una ducha de diez minutos se lleva un termo de 50 litros entero y parte del siguiente.

Qué garantía tienes de verdad y qué no cubre

Se mezclan tres garantías distintas y conviene tenerlas separadas, porque cubren cosas diferentes y duran tiempos diferentes.

La garantía legal del aparato son 3 años desde la entrega, según el Real Decreto-ley 7/2021, que amplió los dos anteriores. Cubre la falta de conformidad, que en la práctica es el defecto de fabricación. La misma norma obliga al fabricante a mantener repuestos durante 10 años, dato útil cuando se elige marca.

La garantía de cuba es comercial, la pone el fabricante y llega hasta 7 años según el modelo. Solo cubre el depósito: si se perfora dentro del plazo te dan aparato nuevo o equivalente, pero la mano de obra de desmontar y montar no suele ir dentro. Es la que de verdad vale dinero y la que más gente pierde por no encontrar la factura.

La garantía de la instalación son 2 años y la da quien monta: conexiones, anclaje, grupo de seguridad y puesta en marcha. No cubre el aparato.

Lo que no cubre ninguna de las tres: las incrustaciones de cal, la resistencia quemada por trabajar en seco, los daños por presión fuera de rango, la instalación sin grupo de seguridad y cualquier manipulación por tu cuenta. Abrir la brida para cambiar una resistencia uno mismo es, en la letra pequeña de casi todos los fabricantes, el final de la garantía de cuba.

De ahí lo de guardar la factura. No el cargo del banco: la factura o el albarán donde figuren el modelo exacto, el número de serie y la fecha. Sin esos tres datos, una garantía de cuba de 7 años es un folleto.

Si lo vas a cambiar, revisa primero el litraje

Cuando un termo se muere, lo cómodo es poner otro igual. Merece la pena parar un minuto: cambiar de tamaño en ese momento no cuesta más mano de obra si las medidas dan.

El caso más caro es el contrario del que parece. Un termo de 150 litros calentando para una persona sola mantiene 150 litros a 60 grados los 365 días del año para gastar 40 o 50. Las pérdidas de un depósito grande son constantes y se pagan haya duchas o no. Bajar a 80 litros recorta consumo y permite un aparato más barato.

El otro caso es el de los 80 litros que se quedaron cortos. La familia creció, se sumó una segunda ducha por la mañana y el termo aguanta una ducha larga y media. Ese termo no está averiado: está pequeño. Subirlo a 100 o 150 litros resuelve un problema que la gente lleva años achacando a la resistencia.

Los números: la instalación estándar son 145 € cuando el aparato lo pones tú, con 55 € más a partir de 150 litros porque cambian el anclaje y el número de manos, y 290 € si es un termo de bomba de calor, que pide desagüe de condensados. En un termo nuevo instalado desde 305 € la instalación ya va dentro.

Qué pasa con el termo viejo

Un termo eléctrico es un residuo de aparato eléctrico y electrónico, y su gestión está regulada por el Real Decreto 110/2015. Quien vende o instala el aparato nuevo está obligado a hacerse cargo del viejo en la modalidad uno por uno, y lo retirado va a un gestor autorizado, no a un contenedor.

En la práctica, la retirada va incluida en el precio. Siempre y sin coste añadido: también en los termos de más de 150 litros y también si hay que bajarlo por escalera porque no cabe en el ascensor. No es un extra que aparece el día del montaje.

El aparato retirado no se tira entero. La carcasa y la cuba son chatarra férrica que se recicla, y el cobre de la resistencia se separa. Por eso no vale dejarlo en la acera: además de estar sancionado por la ordenanza de casi cualquier ayuntamiento, un termo abandonado se queda sin reciclar.

Un termo de 100 litros vacío pesa entre 35 y 45 kg, y con el agua dentro pasa de 140. Por eso lo primero que se hace es vaciarlo y conviene despejar el paso hasta la puerta.

Manos con guantes blancos sujetando un manguito roscado junto a un radiador blanco, con dos llaves de grifa azules encima de la mesa
Los manguitos, codos y latiguillos entran en el precio cerrado. Es el material que casi nunca aparece en un presupuesto por teléfono y el que luego engorda la factura final.

Qué cuesta cada opción, para que hagas la cuenta tú

Estos son los precios con los que trabajamos en A Coruña, Vigo y Ourense en septiembre de 2026. Están aquí porque la decisión de reparar o cambiar no se puede tomar sin ellos, y porque es justo el dato que nadie publica.

OpciónPrecioQué resuelveCuándo tiene sentido
Visita de diagnóstico45 €Saber qué tiene antes de gastarSiempre que no esté claro. Se descuenta entera
Grupo de seguridaddesde 65 €Goteo y sobrepresión en la entradaA cualquier edad del termo
Ánodo de magnesiodesde 75 €Alarga la vida de la cubaCada 2 o 3 años, y cuanto antes mejor
Limpieza y purga del depósito85 €Recupera litros útiles y rendimientoCon ruido de hervor o pérdida de capacidad
Resistencia y termostatodesde 110 €El termo no calientaEn aparatos de menos de 8 años
Termo nuevo instaladodesde 305 €Todo, con cuba y garantías nuevasCuba perforada, o reparación de más de 150 € con más de 8 años

IVA incluido, septiembre de 2026. La instalación estándar son 145 € cuando el aparato lo aporta el cliente; 55 € más a partir de 150 litros y 290 € en bomba de calor. La retirada del termo viejo va incluida siempre. Garantías: 2 años de instalación, 3 años de aparato y hasta 7 de cuba según modelo.

La cuenta por año, que es la que aclara

Un termo nuevo instalado desde 305 € que dura doce años sale a unos 25 € al año. Una reparación de 270 € en un aparato de once años que aguante dos más sale a 135 € al año. Escrito así, la decisión deja de parecer una cuestión de opinión.

De dónde salen los datos

Los precios son los nuestros en A Coruña, Vigo y Ourense, revisados en septiembre de 2026 e IVA incluido. Este artículo se revisa cuando cambia una tarifa o una norma, no por rutina: la fecha de arriba es de contenido.

¿Prefieres que te lo miremos nosotros?

El diagnóstico por teléfono no cuesta nada: con una foto de la placa de características y otra del hueco, muchas veces sabemos qué tiene antes de movernos.

Pedir precio instalado

Lo que más nos preguntan sobre esto

¿Cuánto dura un termo eléctrico de 80 litros?

Lo mismo que uno de 150: entre 8 y 12 años. El litraje no cambia la vida útil, porque lo que se agota es el ánodo y lo que se perfora es la cuba, y ambas cosas dependen del agua y del mantenimiento. Lo que sí cambia con el litraje es el consumo diario y el número de duchas seguidas.

¿Cada cuánto hay que cambiar el ánodo de magnesio?

Cada 2 o 3 años en el agua blanda de Galicia, que consume el ánodo más rápido de lo que la gente supone. Se revisa en la misma intervención: si queda menos de un tercio de la barra, se cambia. Cuesta desde 75 €, con vaciado, extracción, limpieza del fondo y llenado.

¿Dura más el termo si lo apago por las noches?

No de forma apreciable. Apagarlo ahorra algo de consumo si la vivienda está vacía varios días, pero los ciclos de enfriado y recalentado no alargan la vida de la cuba. Lo que sí importa es no bajarlo de 50 grados de forma permanente, porque por debajo de esa temperatura la Legionella encuentra su rango cómodo.

¿Se puede reparar una cuba perforada?

No. Un depósito esmaltado perforado no se suelda ni se parchea ni se recubre por dentro, y no hay producto que lo selle de forma duradera. Si el agua sale por la carcasa y no viene de ninguna conexión, el termo ha terminado. La única decisión que queda es qué aparato se pone en su lugar.

¿Compensa pagar más por un termo con cuba de titanio?

Suele compensar. La diferencia ronda los 60 u 80 € sobre un termo esmaltado equivalente y la garantía de cuba pasa de 2 o 3 años a 5. Repartido entre los años que ganas, sale a menos de 10 € al año. En vivienda habitual, sí; en un piso de temporada con uso escaso, la diferencia se diluye.

Mi termo tiene 12 años y funciona bien. ¿Lo cambio?

No, mientras calienta y no pierde agua. Un termo que funciona no se cambia por edad. Lo razonable es revisar el ánodo y el grupo de seguridad, que son 140 € entre los dos, y ganar tiempo. Cambiar por prevención un aparato sano es adelantar 305 € sin motivo.

¿La garantía de 7 años de cuba cubre un termo nuevo entero?

Cubre el depósito, que es la pieza cara: si se perfora dentro del plazo, el fabricante entrega aparato nuevo o equivalente. La mano de obra de desmontar el viejo y montar el nuevo casi nunca va dentro. Y hace falta la factura con modelo y número de serie: sin ella, la reclamación no prospera.

¿Cuánto tiempo me quedo sin agua caliente en una sustitución?

El cambio se hace en una mañana. Vaciar el termo viejo es lo que más tarda, entre 30 y 60 minutos según el litraje. Desde que el nuevo queda lleno hasta que hay agua caliente pasan entre 2 y 3 horas en un 100 litros. Con la cita cerrada, el mismo día tienes ducha por la noche.

Instaladores de termos eléctricos, y solo eso

En A Coruña, Vigo y Ourense instalamos, cambiamos y reparamos termos eléctricos y de bomba de calor. No es una de las cosas que hacemos: es la única. Trabajamos con 7 marcas con servicio técnico oficial en Galicia —Ariston, Thermor, Fleck, Bosch, Cointra, Vaillant, Saunier Duval— y con el precio instalado publicado antes de que llames.

Mano enguantada atornillando el montante metálico de un tabique, con dos operarios de blanco desenfocados al fondoPrimer plano de un grifo antiguo de latón con dos manetas en cruz y la pátina del usoTermo eléctrico pequeño instalado en la pared por encima de la lavadora, en un baño de mármol claro
  • Solo termos eléctricos

    No hacemos calderas de gas, ni reformas de baño, ni fontanería general. Solo termos eléctricos y de bomba de calor. Por eso sabemos de memoria qué ánodo lleva cada gama, cuál entra en un armario de cocina y cuál se queda corto para tres duchas seguidas.

  • El precio, antes de subir

    La mano de obra de una instalación estándar son 145 € y está publicada en esta web. Con una foto de la placa del termo que tienes y otra del hueco, se cierra el precio final por teléfono. Ese es el que se paga.

  • Lo montamos, no lo vendemos y ya

    Llegamos con el aparato, el grupo de seguridad, los latiguillos y la tornillería. El termo se cuelga a plomo sobre pared maciza, se llena, se purga y no nos vamos hasta verlo calentar. El viejo baja con nosotros.

  • Garantía firmada

    2 años sobre la instalación, por escrito y en la factura, además de la del fabricante sobre el aparato. Con el modelo y el número de serie anotados, que es lo que te van a pedir si algún día hay que reclamar.

Dinos qué termo tienes y te decimos el precio del nuevo, puesto.

Con una foto de la placa de características y otra del hueco se cierra el precio sin visita previa. Si al llegar apareciera algo que no estaba previsto, se para y se consulta antes de tocar nada.

Retirada y reciclaje del termo viejo incluidos · 2 años de garantía de instalación · L-V 8:00-20:00

Precio instalado en 2 minutosSin compromiso y sin visita previa
Pedir precio